Luego de la llegada masiva en las últimas horas de ilegales al enclave español, que se calculan en más de 60 mil, las autoridades del gobierno de Pedro Sánchez informaron que unas 25 mil personas retornaron a su país de origen.
Se estima que al menos unas 34 personas murieron ahogadas intentando llegar a Ceuta, en una situación imprevista que generó críticas al gobierno español. Sánchez viajó a la ciudad ubicada al norte de África y dijo que lo sucedido es “una violación de la integridad territorial de España”, ha dicho.
El mandatario destacó la cooperación de Marruecos para tratar de resolver “cuanto antes” la situación y anunció que se desplegarán barreras de contención para impedir que continúen llegando de forma masiva inmigrantes ilegales.
Se publicaron hoy medios españoles que dialogaron con algunos de los marroquíes, que transmitieron que decidieron emigrar por las posibilidades que podrían encontrar en Europa y que se había convocado a través de redes sociales a cruzar porque la frontera se encontraba sin restricciones.
La situación en el enclave español africano generó repercusiones políticas en las últimas horas. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dijo que su gobierno estudia suspender temporalmente la libre circulación de personas con España mediante el restablecimiento de controles fronterizos dentro del espacio Schengen, la zona de libre circulación de 29 países europeos sin controles fronterizos.
“Las imágenes procedentes de Ceuta son impactantes y demuestran, una vez más, que la inmigración ilegal descontrolada representa una amenaza real para la seguridad de las fronteras europeas”, dijo Meloni.










































