La comunidad internacional comenzó a movilizarse en apoyo a Colombia luego del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el oeste del país el lunes 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó. El movimiento provocó graves daños, víctimas y derrumbes en diferentes ciudades, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.
El presidente Yamandú Orsi expresó la solidaridad de Uruguay con Colombia tras el suceso registrado, a través de su cuenta de X. Afirmó que el país está “alerta y listo para colaborar” con la asistencia que soliciten las autoridades colombianas.
Estados Unidos informó que mantiene un seguimiento permanente de la emergencia y manifestó su disposición a colaborar con el gobierno colombiano. Washington anunció además asistencia económica para apoyar las tareas de respuesta ante el desastre.
Desde América Latina también surgieron ofrecimientos de cooperación. El Salvador puso a disposición equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos, mientras México expresó su voluntad de proporcionar la ayuda que resulte necesaria. Otros gobiernos de la región transmitieron mensajes de solidaridad y ofrecieron asistencia.
La respuesta se extendió también fuera del continente, con gobiernos y dirigentes internacionales manifestando respaldo a las familias afectadas y a quienes trabajan en los operativos de emergencia.
El terremoto fue sentido además en países vecinos como Panamá y Ecuador. En Colombia, las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia mientras continúa la evaluación de edificios, infraestructura y zonas que permanecen con dificultades de comunicación.
La prioridad continúa centrada en localizar sobrevivientes bajo los escombros, asistir a los heridos y atender a las comunidades que sufrieron los mayores daños.











































