El ex ministro del Interior, Luis Alberto Heber, cuestionó con dureza la gestión del actual titular de la cartera, Carlos Negro, al considerar que el gobierno «asumió sin saber por dónde ir» en materia de seguridad y que, tras más de un año de gestión, aún no logró traducir sus planes en acciones concretas en territorio».
El dirigente del Partido Nacional señaló que, durante su Administración, si bien reconoció que no obtuvieron todos los resultados esperados, existía «un rumbo» definido para enfrentar el delito. En ese sentido, destacó el trabajo de inteligencia que permitió identificar a 45 organizaciones criminales en el área metropolitana vinculadas al funcionamiento de múltiples bocas de pasta base.
Heber aseguró que el actual Ministerio del Interior no ha informado qué ocurrió con esas organizaciones y cuestionó recientes declaraciones del jefe de Policía de Montevideo sobre el cierre de bocas de venta de drogas.
«Cada vez que se cierra una boca de pasta base baja el delito entre un 12% y un 20%. La gente roba para comprar drogas, lamentablemente», afirmó. También sostuvo que el combate al narcotráfico debe complementarse con políticas de prevención y tratamiento de las adicciones.
Según el exministro, el gobierno no está desarrollando una estrategia integral para enfrentar el problema y criticó lo que considera una falta de gestión: «No vemos esa actitud por parte de un ministro que no está gestionando bien el Ministerio del Interior», expresó.
También cuestionó la demora en la incorporación de nuevos policías y aseguró que existen problemas administrativos que afectan el funcionamiento de la cartera. «Recién ahora están haciendo los llamados para cubrir las vacantes. Tiene deudas con los talleres porque no está pagando los arreglos de los patrulleros. Entonces la gente no ve patrullas en la calle. Eso es gestión, no es una ley», sostuvo.
En otro tramo de sus declaraciones, Heber señaló que durante su Administración impulsó una estrategia de prevención del delito basada en un gabinete de seguridad integrado por organismos como ANEP, el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de Salud Pública, con especial énfasis en el tratamiento de las adicciones.
A su entender, esas iniciativas no tuvieron continuidad en la actual administración y quedaron reducidas a «proclamas electorales» que no se aplicaron en la gestión.
Finalmente, el exministro también cuestionó la incorporación de vehículos blindados para tareas de seguridad pública, al considerar que esa medida no resolverá el aumento de los homicidios.
«Está bien que tengan tanquetas, pero ¿con eso van a resolver el tema de los homicidios? Me temo que no», afirmó.
Como alternativa, propuso fortalecer la Guardia Republicana y duplicar su cantidad de efectivos, pasando de los actuales 1.500 a 3.000 policías especializados, con el objetivo de mejorar el combate al crimen organizado en los barrios.










































