La iniciativa apuesta por fortalecer el drenaje urbano y filtrar contaminantes de las primeras lluvias.
La experiencia comenzó en 2018 con los dos primeros jardines colocados en Jacinto Era y luego se siguió avanzando hasta alcanzar 40.
El jardín de lluvia es un cantero con vegetación que cumple una función hidráulica. Están diseñados para recibir el agua que escurre por la calle contra el cordón y retener parte de los contaminantes que son arrastrados por el agua. Luego, el líquido atraviesa el sustrato donde están las plantas y llega a una zona de piedra partida que funciona como espacio de almacenamiento.
Según informó El Observador, cuando el agua excedente puede infiltrarse en el terreno, ingresar a la red de saneamiento o volver hacia la calle para ser captada por una boca de tormenta. De esta manera, el sistema busca demorar y reducir el ingreso de agua al drenaje convencional, en especial durante la “primera lluvia”.
Entre los puntos incluidos se encuentran Del Pino y avenida Carlos María Ramírez; Vicente Yáñez Pinzón y Carlos María Ramírez; Carlos María Ramírez y A. Muñoz; Patriotas y Bayona; avenida Agraciada y Manuel Antonio Artigas; Francisco Urdaneta y avenida Agraciada; Uruguayana y Manuel Antonio Artigas; Rambla Costanera Felipe Carapé y Reyes; y avenida Burgues y Pablo Ehrlich.











































