En un vuelo que iba de Dubái a Tel Aviv, dos pilotos de la aerolínea FlyDubai tuvieron una pelea, lo que determinó que el vuelo tuviese que desviarse.
Distintas fuentes citadas por medios internacionales a esta hora indican que se indaga si podría haberse tratado de un ataque terrorista.
El copiloto, un ciudadano de Omán, atacó con una navaja al capitán, un emiratí, e intentó derribar la aeronave, presuntamente en un intento de ataque suicida. Tras escucharse desgarradores gritos desde el interior de la cabina, la puerta se abrió: había sangre por todas partes y los dos hombres forcejeaban por el control de los mandos.
Flydubai informó que el avión “sufrió un incidente durante el trayecto” mientras volaba desde el Aeropuerto Internacional de Dubái al Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Israel.
Según The Times of Israel, emitió el código de emergencia general 7700 y luego el 7500, que indica secuestro o interferencia ilícita. Israel movilizó cazas por temor a un secuestro.













































