El ex director del Hemocentro Regional de Maldonado, Jorge Curbelo, emitió un comunicado público en respuesta a la información difundida sobre la decisión de ASSE de presentar una denuncia penal e iniciar un sumario administrativo en su contra por presuntas irregularidades durante su gestión.
En el documento, Curbelo sostiene que, de confirmarse la decisión, volvió a enterarse de actuaciones que lo involucran a través de los medios de comunicación y no por los canales formales. Asegura además que desde el inicio del proceso se han vulnerado sus derechos y cuestiona la forma en que se desarrolló la investigación administrativa.
El exjerarca afirma que fue cesado sin una investigación previa y que posteriormente se impulsó una investigación «viciada en su fin y en sus formas» con el objetivo de justificar la decisión adoptada. También sostiene que nunca fue informado formalmente de las acusaciones en su contra ni tuvo acceso a los antecedentes del expediente, y denuncia que no se le permitió concurrir junto a su abogado durante las actuaciones.
Asimismo, Curbelo considera que la eventual filtración de información a la prensa antes de su notificación constituye un grave perjuicio no solo para su imagen, sino también para el Estado de Derecho y las garantías que asisten a cualquier ciudadano.
También defendió además su actuación al frente del Hemocentro Regional de Maldonado, asegurando que su gestión fue transparente, estuvo orientada a la protección de los bienes públicos y fue reconocida por organismos independientes por sus estándares de calidad. Finalmente, agradeció las muestras de apoyo recibidas por parte de la comunidad.
A continuación, el comunicado completo difundido por el Dr. Jorge Curbelo:
Maldonado, 28 de julio de 2026.
Ante la información publicada en el día de ayer respecto de la eventual decisión de ASSE de presentar una denuncia penal e iniciar un sumario en mi contra por presuntas irregularidades ocurridas durante mi gestión al frente del Hemocentro Regional de Maldonado, debo aclarar algunas cuestiones.
De confirmarse esta información, una vez más estaría tomando conocimiento, a través de un medio de comunicación, de decisiones y actuaciones que me afectan directamente y cuyo contenido no me había sido comunicado previamente.
Del mismo modo, esta situación ratificaría lo que me temía desde un comienzo: la existencia de una acción de comunicación que no puede sino estar orientada a desprestigiarme a mí, a mi labor como servidor público y al humilde aporte que he efectuado para la solidificación de un proyecto serio y solidario como el Hemocentro de Maldonado.
En este tiempo, los más básicos derechos de cualquier ciudadano me fueron retaceados o directamente arrancados.
Se me cesó sin una investigación previa, alegando genéricas razones de servicio. Al ver la reacción que generó esa decisión, se optó por montar una investigación que, desde un comienzo, estuvo viciada en su fin y en sus formas.
Con ella se busca generar argumentos que sustenten, tardíamente, la decisión tomada. Aunque pregunté por las vías correspondientes, no tuve ocasión de saber de qué se me acusa formalmente. Aunque los pedí, tampoco tuve ocasión de conocer los antecedentes sobre los que se basa la investigación.
Pese a que lo requerí, no se me permitió siquiera ingresar con mi abogado, como sucede con cualquier acusado. Tampoco se respondió, antes de las audiencias, a mi pedido de contar con estas garantías mínimas reconocidas por los instrumentos de protección de los derechos humanos que ha ratificado nuestro país.
Lo hecho hasta ahora es nulo, y las autoridades seguramente sean conscientes de eso. Pese a ello, no solo no se detienen sino que, si se confirma lo que se informa, estarían embistiendo con mayor crudeza.
Fui convocado como «testigo» en una investigación a todas luces desarrollada para inculparme, en contra de lo que disponen las propias reglas de procedimiento de ASSE. En esa investigación, el funcionario que es convocado a declarar, si no comparece, comete una falta. Aun sin garantías, comparecí y declaré lealmente.
Para mi sorpresa, la información sobre los pasos que daría la Administración se hace pública en los medios de prensa antes de que se me notifique ninguna actuación.
De ser cierta esta información y de ratificarse la filtración, más allá del notorio daño reputacional, patrimonial y moral que me causan estas actuaciones ilegítimas, el daño más notorio se infiere al Estado de Derecho; al de todos y cada uno de nosotros como ciudadanos de a pie, cuando los más básicos derechos de cualquier ciudadano son retaceados por quienes ocasionalmente ocupan puestos de decisión política.
Mi gestión fue transparente y orientada siempre a la protección de los bienes de la comunidad, con un servicio dedicado y certificado por entidades independientes por sus altos estándares de calidad. En esa tranquilidad espero la oportunidad de defenderme, como no me ha sido permitido hasta ahora.
Agradezco las innumerables muestras de aprecio y apoyo que me ha brindado la comunidad de Maldonado.
Dr. Jorge Curbelo











































