La perspectiva climática es favorable para la no ocurrencia de grandes incendios en la próxima temporada estival, pero no se deberán descuidar las recomendaciones técnicas ni el factor humano, indicó el ministro de Ganadería, Fernando Mattos en conferencia de prensa este martes. El jerarca realizó esta afirmación durante la presentación de acciones conjuntas entre el Poder Ejecutivo y privados para prevenir incendios forestales durante el próximo verano. La prohibición de quemas al aire libre irá del 1º de noviembre hasta el 30 de abril.
El anuncio se realizó esta mañana en la sede del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) participaron el subsecretario del MGAP, Juan Ignacio Buffa; el director general Forestal, Carlos Faroppa; el director del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), Santiago Caramés, y el titular de la Dirección Nacional de Bomberos, Ricardo Riaño; entre otras autoridades.
Si bien las condiciones climáticas son auspiciosas para que no se produzcan grandes incendios forestales, el país atraviesa una condición de variabilidad, por lo que 15 días sin lluvias es suficiente para que superficies vegetales o terreno carente de limpieza puedan desencadenar focos ígneos. En 2022 no se ocasionaron pérdidas de vidas humanas ni de viviendas afectadas por incendios sin embargo 26.000 hectáreas fueron afectadas, en contraposición a las 38.000 del año 2021. Bomberos trabaja en la protección, prevención y capacitación que permita disminuir los riesgos de incendio.
Entre las actividades que realiza la Dirección Forestal, dependiente del MGAP, para la protección de los bosques, se encuentra el estudio técnico y las inspecciones en el cumplimiento de los planes de prevención de incendios forestales, requisito principal para presentar y aprobar proyectos forestales de interés nacional. También integra la Mesa de Análisis de Incendios Forestales y Quemas a Cielo Abierto, que preside el director nacional de Emergencias e integra la Dirección Nacional de Bomberos, el Ministerio de Defensa Nacional y el de Ambiente, mediante la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial.
Las instituciones elaboran un instructivo técnico para establecer criterios en la presentación de los planes de protección contra incendios forestales. Entre las exigencias de la normativa, se incluye que los reservorios de agua cuenten con capacidad mínima asegurada, medidas de alerta temprana y cursos de capacitación al personal de campo. Los requisitos aumentan en función de la superficie forestada. Por su parte los responsables de áreas arboladas deben mantener limpios y vigilados sus predios. Las fajas de seguridad perimetrales e internas deberán mantenerse con vegetación controlada baja, que no supere, preferentemente, los 10 centímetros de altura en plantaciones cercanas a centros poblados. Los restos de podas se depositarán en lugares apropiados para evitar su dispersión y acumulación en padrones urbanos y suburbanos.






























































