Rafael Silva, representante legal de ocho personas que viajaban a bordo del ómnibus de CUTCSA que protagonizó el accidente en Pocitos, cuestionó la decisión de la Fiscalía de no convocar a la defensa de las víctimas a la declaración del conductor. Calificó la postura de la Fiscalía como “restringida” y señaló que esto limita la posibilidad de garantizar una representación efectiva de los afectados en el proceso judicial.
“Como defensa nos enteramos por los medios”, expresó Silva, al tiempo que lamentó no haber recibido comunicación formal de la Fiscalía. Argumentó que “aunque el Código de Proceso Penal establece que el fiscal dirige la investigación, también reconoce que los defensores de las víctimas somos terceros coadyuvantes”.
El abogado cuestionó cómo pueden cumplir su rol si no están presentes en instancias claves, como la declaración del chofer. “Entonces, ¿de qué forma podemos ayudar?”, planteó Silva, subrayando que en esta etapa preliminar la Fiscalía define si otorga derechos amplios a la defensa o adopta una postura más limitada.
El accidente
El siniestro ocurrió a las 7:26 de la mañana del sábado 26 de octubre, cuando un ómnibus de CUTCSA comenzó a ganar velocidad de forma descontrolada en la esquina de avenida Brasil y Libertad. Según registros de video y testimonios, el vehículo circulaba a contramano y a una velocidad estimada de 100 kilómetros por hora.
En su trayecto, el colectivo estuvo a punto de colisionar con una camioneta SUV en la intersección de avenida Brasil y la rambla. Tras cruzar una plaza y derribar el muro de la rambla, el ómnibus rozó una duna y terminó en el agua.
En el accidente viajaban 16 personas, todas con contusiones de distinta gravedad. Cinco de ellas, incluido el chofer, sufrieron heridas severas, y días después se confirmó el fallecimiento de una pasajera.


























































