Que un presidente de Brasil viviste Uruguay no debería sorprender en lo más mínimo a nadie. Pero si ese presidente es Luis Inácio «Lula» Da Silva la cosa cambia. Y no porque sea Lula, sino porque ya estuvo hace exactamente 20 años y trajo vientos de cambio que supo poner a la izquierda al frente de casi todos los gobiernos de la región.
Para los que tenemos memoria, algunas primaveras de periodismo encima y somos amantes de las lecturas políticas, la visita de estas horas, inexorablemente nos lleva a tomarnos un tren al pasado.
Era diciembre de 2003. Lula llegaba a nuestro país junto a varios presidentes de la región en el marco de la Cumbre del Mercosur que tenía lugar en Montevideo. Lo hacía con su otrora principal aliado, el entonces presidente argentino Néstor Kirchner, con quien comenzó un proceso de alianzas y transformaciones que llevaron a la consolidación del progresismo en América Latina.
Esa visita al Uruguay fue en clave política y se hizo a la luz del día, ergo, estaba más que clara la estrategia que traía consigo, darle al entonces candidato Tabaré Vázquez el empujón que lo catapultaría como nuevo presidente uruguayo en las elecciones del año siguiente 2004, cosa que finalmente ocurrió.
Ese 13 de diciembre estaba caluroso en Montevideo, como lo estará ahora. Ese 13 de diciembre el entonces intendente frenteamplista Mariano Arana le entregó las llaves de la ciudad, como lo hará ahora Carolina Cosse.
Ese 13 de diciembre Lula se salió de protocolo y se reunió con Tabaré Vázquez, otrora precandidato del Frente Amplio a las elecciones de 2004…. y lo hará ahora con Yamandú Orsi, quien también, como Vázquez en ese momento, deberá sortear la interna para ello.
Esa «Cumbre del Mercosur» en 2003 se desvirtuó y culminó siendo un acto del Frente Amplio quien, legítimamente se agolpaba en la explanada de la Intendencia cuando Lula recibió las llaves de la ciudad para vitorearlo.
Las fotografías de ese día muestran en el balcón de la IMM a Lula, Kirchner y Mariano Arana saludando. Tal vez la fotografía de estos días sea con Cosse. No es cuestionable, estamos repasando hechos.
En ese 2003 la expresión de deseo de una alternancia en el poder, a favor de la izquierda, vino de la mano del discurso pronunciado en la intendencia por Lula en el cual hablaba de los vientos de cambio que soplaban en la región. Específicamente dijo, palabras más palabras menos «esos cambios, aquí también en Uruguay llegarán» mientras era aplaudido por cientos de militantes que escuchaban atentos desde la explanada.
Hoy el Frente Amplio también prepara su acto, tal vez no igual, pero seguramente muy similar. Por lo pronto la locación es la misma, la explanada de las Intendencia.
En ese entonces el asesor presidencial, Carlos Ramella fue el único actor que tímidamente se quejó no solo de cómo una cumbre presidencial se había desvirtuado de tal manera que terminó siendo un acto a favor de un candidato, sino que cargó en ese momento contra Kirchner por haberse reunido en medio de una cumbre del Mercosur y junto al brasilero Luis Inácio Lula da Silva con los líderes de la oposición del Frente Amplio: Tabaré Vázquez y el intendente de Montevideo, Mariano Arana. «Algunos gobernantes, sobre todo de la Argentina, no terminan de comprender que están ejerciendo la primera magistratura, que no están actuando como agitadores o como simpatizantes de guerrillas como en el pasado», había dicho Ramella.
Lula y Kirchner, como decía, formaron esa dupla que lideró cambios en la región. Hoy lo son Lula y Alberto Fernández los que tienen las mismas intenciones.
La simetría de hechos es tal que cuesta creer que ningún actor político se haya percatado aún de ella.
Por suerte hay periodistas.


























































