Referentes políticos evocaron su legado humano y la impronta que dejó en la historia reciente de Maldonado.
El intendente Miguel Abella recordó sus primeros años de vínculo con Burgueño, a quien conoció siendo apenas un joven funcionario al ingresar a la Intendencia. Destacó la cercanía y el trato cordial que siempre los unió, así como el carácter afable y el espíritu solidario del homenajeado, a quien definió como un dirigente atento a las necesidades de la gente y profundamente comprometido con el bienestar del departamento.
El exintendente Enrique Antía en tanto, subrayó la importancia del tributo, al considerar a Burgueño como una de las grandes figuras del Partido Nacional en Maldonado. Señaló su permanente presencia en los barrios y su vocación de trabajo junto al pueblo, valores que -dijo- fueron claves para posicionar al departamento en lo más alto de su desarrollo.
Por su parte, Álvaro Delgado también se sumó al reconocimiento y remarcó la dimensión política y humana de Burgueño, a quien describió como un nacionalista de convicciones firmes, pero abierto al diálogo con todos los partidos. Según expresó, su visión de largo plazo y su capacidad de tender puentes fueron pilares fundamentales para sentar las bases del Maldonado moderno.























































