El Gobierno no tiene planes de introducir, como ya han anunciado que harían Dinamarca y Suecia, los pasaportes digitales de vacunación.
El ministro responsable de la vacunación, Nadhim Zahawi, dijo que esta medida sería «discriminatoria».
Recordó que las vacunas no son obligatorias, añadiendo que «no es así como hacemos las cosas en el Reino Unido». Asegura también el ministro que hasta el momento, no hay prueba de que ninguna de las vacunas existentes prevengan la transmisión del virus, según el medio sectorial británico TravelMole.
Sin embargo, en una entrevista anterior también concedida a la BBC, el ministro había dicho que «si otros países requieren pasaportes de inmunización, los ciudadanos podrían obtener registros de la vacuna de sus médicos de cabecera», para facilitarles la posibilidad de viajar.
A pesar de que países como Dinamarca y Suecia informaron que pronto tendrán listos sus pasaportes digitales de vacunación, ninguno de los dos países exigirá prueba de que alguien haya sido vacunado como condición de entrada al país.
En ambos casos se trata de una medida orientada a reactivar la actividad económica y también los viajes, pero sin convertirse, al menos de momento, en una exigencia para la entrada.
Para facilitar la movilidad en Europa y reactivar el turismo, España y Grecia se unieron en la petición de crear un certificado de vacunación, sin embargo, en la cumbre de la UE que tuvo lugar en enero, fue descartado el pasaporte Covid free porque generaba dudas legales y políticas.
Estados Unidos también prefiere seguir exigiendo test negativos y no acepta certificados de vacunación para entrar al país.



























































