La Comisión Interna del Hospital de Maldonado indicaron que esta situación de deterioro se da particularmente en la sala de medicina y ratificaron sus demandas constantes por mejoras en el área de enfermería y en las condiciones ambientales de trabajo.
En un comunicado, explicaron que, tras conocer la realización de obras en la sala de medicina, solicitaron a la dirección del hospital el proyecto y una reunión para entender los cambios que impactarían directamente en su trabajo. Sin embargo, afirman no haber recibido ninguna respuesta.
Uno de los principales reclamos de los trabajadores está vinculado a la eliminación de ciertos anexos que eran esenciales para el personal de enfermería. Estos incluían un área de descanso, una jarra y un microondas para calentar la comida, así como un escritorio que también servía como depósito de materiales. Estas instalaciones fueron removidas para ampliar la zona destinada a la rehabilitación de pacientes, gestionada por el doctor Sebastián Melman y el equipo de fisioterapia.
Los trabajadores aclararon que estas obras fueron financiadas mediante donaciones particulares y expresaron su preocupación por el hecho de que el hospital dependa cada vez más de la voluntad de los donantes para realizar mejoras: «No creemos que esto sea lo más adecuado». Además, subrayaron que aunque la ampliación del área de rehabilitación es importante para los pacientes, las condiciones generales de la sala de medicina también requieren atención urgente.
El comunicado denuncia el deterioro de las instalaciones, incluyendo cañerías obstruidas que generan malos olores, problemas de humedad en la enfermería limpia, y la falta de aire acondicionado. Asimismo, indicaron que los baños de los pacientes presentan diversos desperfectos y que muchos necesitan reparaciones inmediatas.
Finalmente, los trabajadores solicitaron claridad sobre las obras proyectadas para la enfermería limpia y el resto de la sala de medicina, exigiendo mejores condiciones laborales y una mayor comunicación con la dirección del hospital.
«Nos merecemos las mejores condiciones de trabajo, y los usuarios, los mejores cuidados. Para ello, es necesario un diálogo más fluido que tenga en cuenta la perspectiva de quienes cuidan a los pacientes las 24 horas», concluyeron.


























































