El sistema penitenciario uruguayo comenzará en enero de 2027 la incorporación progresiva de 500 nuevos operadores penitenciarios, en el marco de una estrategia destinada a fortalecer los recursos humanos del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
El anuncio se realizó durante la entrega de certificados a 91 operadores de la generación 2026, quienes culminaron seis meses de formación en el Centro de Formación Penitenciaria (Cefopen). La ceremonia tuvo lugar en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre.
La subsecretaria del Ministerio del Interior, Gabriela Valverde, destacó que el Servicio Penitenciario constituye una parte fundamental de la política pública de seguridad y remarcó que su tarea combina custodia, mantenimiento del orden, rehabilitación y preparación de las personas privadas de libertad para su regreso a la sociedad.
“La custodia y el orden son responsabilidades centrales. También es trabajar para que, al recuperar la libertad, las personas puedan regresar a su comunidad con más herramientas y nuevas oportunidades”, sostuvo.
Valverde señaló que el fortalecimiento del sistema forma parte del Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2035 y de los lineamientos del Libro Blanco de Reforma Penitenciaria, con una perspectiva de largo plazo y respeto de los derechos humanos.
Por su parte, la directora del INR, Ana Juanche, explicó que la Ley de Presupuesto creó las 500 nuevas vacantes, cuyo ingreso comenzará en enero. Las próximas incorporaciones contemplan tandas de 239 y 200 operadores, destinadas tanto a nuevas unidades del área metropolitana como al fortalecimiento de establecimientos del interior.
Juanche subrayó que el aumento de personal deberá estar acompañado por una formación adecuada a las responsabilidades del trabajo penitenciario.
“La profesionalización de los recursos humanos es un requisito insoslayable de la política de ejecución penal”, afirmó.
La incorporación de funcionarios se enmarca además en una transformación más amplia del sistema, que prevé avanzar hacia la creación del Instituto Nacional de Reinserción como nuevo servicio descentralizado.
Valverde también destacó la responsabilidad institucional de brindar formación, orientación y respaldo permanente a quienes trabajan dentro de las cárceles, señalando que “cuidar a quienes cumplen esta tarea forma parte de una política penitenciaria seria”.
El sistema penitenciario uruguayo comenzará en enero de 2027 la incorporación progresiva de 500 nuevos operadores penitenciarios, en el marco de una estrategia destinada a fortalecer los recursos humanos del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).













































