El ejemplar fue observado desplazándose hacia el Este por la costa de Punta del Este, pasando por Punta Salinas, El Emir y La Olla, hasta perderse de vista mar adentro.
Se encontraba enmallada en redes de pesca, con su aleta caudal enredada, aunque no arrastraba ningún lastre de peso, lo cual le permitió continuar su navegación sin aparentes dificultades.
Según reportó el grupo BallenasUY, a pesar de su movilidad, la ballena presentaba varias heridas visibles, probablemente ocasionadas por su intento de liberarse de los aparejos.
Una de las más notorias en la brazola -callosidad cercana a los espiráculos por donde respira- y otras a lo largo de la cola.
El avistamiento fue realizado este jueves 3 de julio, quienes destacaron la importancia de visibilizar esta situación en Uruguay y la necesidad de generar conciencia sobre las amenazas que enfrentan los cetáceos en nuestras aguas.








































