El dos veces presidente cuestionó en su columna de los viernes los anuncios de medidas anunciadas por esa fuerza política.
Julio María Sanguinetti afirmó que es muy sencillo pontificar acerca de qué se debería hacer sin acompañarlo del cómo. Ello da cuenta de la falta de seriedad y el tenor demagógico de las propuestas que se formulan, cuestionó.
Quienes integran la coalición, naturalmente, pueden hacer propuestas. Sería mejor discutirlas internamente para estar por lo menos en una línea general que las haga viables, pero está en la lógica de los hechos políticos. Cuando la pandemia golpeó los indicadores sociales, nuestro Partido -como partido- hizo una seria de postulaciones, en buena parte acogidas por el gobierno.
Sanguinetti dijo que “lo que resulta inconducente y demagógico es que el Frente Amplio lance una andanada de rebajas impositivas y aumentos de remuneraciones, sin decir de dónde saldrá el dinero”.
Simplemente se proclama una aspiración, tratando de hacerle creer a la gente que estamos ante un proyecto a considerar y no lo que realmente es: un discurso para la tribuna.
No estamos entonces ante una propuesta sino una fantasía de Alicia en el País de las Maravillas. Ella se basa, por otra parte, en la constatación, feliz constatación, de que la economía del país ha crecido un 1,5% más si se comparan el segundo semestre de 2019 y el de 2021, agregó.
Nadie puede negar que pensándose en que este sería un año normal, que permitía ser optimista, hoy nos encontramos inmersos en una guerra europea de repercusiones universales En el mundo entero la suba de alimentos y combustibles fogonea una inflación que ha llegado a valores impensables en las economías desarrolladas. ¿Cómo se pude hablar tan alegremente cuando estamos sumergidos en una situación cuyos efectos están a la vista, rodeados de incertidumbres hacia el futuro?
El gobierno, con sensibilidad de respuesta, propuso un adelanto del aumento de sueldos y jubilaciones que tendría que venir en enero, o sea que en el segundo semestre habrá una carga fiscal adicional de aproximadamente 170 millones de dólares, solo posible de pagar justamente porque la economía creció. Y creció por una política económica seria, bien distinta a la de Argentina que tanto enamoraba al Frente. Por otra parte, ya el gobierno anunció que se añadirían algunas ayudas focalizadas hacia los sectores más desvalidos.
No se puede hablar, entonces, de ortodoxia fiscal o neoliberalismo. Pero peor que la ortodoxia es la demagogia, concluyó.
























































