Hoy las cifras son claras. De 3.000 donantes de sangre se pasó a 37 mil por año.
Ese proceso ha sido liderado por el Dr. Jorge Curbelo, un hombre que lleva la profesión en su ADN.
Desde muy chico jugaba con juegos de médicos, aquellas cajas que llegaban a los comercios con gasas, jeringas, estetoscopios, entre otros elementos que eran la base.
Hoy mira hacia atrás y no se ve en otra carrera distinta a la que eligió años más tarde.
En la escuela se vinculaba a las jornadas de la Cruz Roja, donde se les ponía un brazalete que los identificara con el cuidado, el curar frente a una herida y cómo ayudar.
A la hora de elegir su orientación nunca dudó.
Años más tarde, casi sin pensarlo, llegó su interés por la hemoterapia. Medicina es una carrera extensa, no menor a 8 años, a lo que se suma la especialidad.
Empezó a buscar algo breve para empezar a trabajar, y dentro de esas carreras cortas que tenía la escuela de tecnología médica, de la facultad de medicina.
Así nació ser Técnico transfusionista, estando en contacto con el paciente.
Una vez que culminó la tecnicatura y se recibió luego de médico, el postgrado de médico hemoterapeuta fue el camino final por el que optó.
En Maldonado no había médico hemoterapeuta y siempre quiso estudiar y volver a su departamento.
En el departamento impulsó mucho. Desde el Hemocentro logró llevar a escuelas y liceos la concientización sobre la importancia de donar sangre.
Sostuvo que si bien costó generar conciencia, las políticas de continuidad, a largo plazo, son clave.
Puso como ejemplo el día del corazón, de la diabetes, entre otros, y después que pasó la semana no se sintió hablar mucho. Sin embargo en el caso del Hemocentro la situación es distinta.
La experiencia internacional de conocer diversos lugares del mundo le sirvió para traer el ejemplo de cómo se trabajaba con sangre.
París, Barcelona, EE.UU., entre otros, estuvieron en su ruta. En Europa pudo ver la experiencia de quien salía de trabajar, pasaba por la plaza donde estaba el símil del Hemobus, donaba y continuaba su camino.
Aprendió que había que coordinar y sumar, porque en Uruguay por un lado había avisos solicitando donantes de sangre y por el otro en centros del interior del país se desechaba la misma por vencimiento.
La única unidad móvil del país la tiene el Hemocentro y sin duda constituye la mayor reserva de sangre del país.
Lamentó que en otros lados del Uruguay la hemoterapia no está organizada como en la regional este, pero no pierde la esperanza.
Con el ejemplo europeo volvió, golpeó puertas y logró avanzar en un proyecto departamental, que terminó siendo una visión mucho más amplia.
También nació la fundación Hemovida, integrada por personas que tienen ganas de colaborar y eso le dió el funcionamiento a una institución que es pública, porque tiene el apoyo de ASSE, pero un fuerte componente privado.
El reconocimiento viene por el lado del agradecimiento de la población por haber recibido la sangre que se necesitaba para intervenciones. “Aparte de vivir la angustia tenía que buscar los donantes, y eso se terminó, al igual que desaparecieron los avisos en los que se solicitaba donantes de sangre, plaquetas o plasma”.
Si bien los aportes estatales no son suficientes, el rol de la fundación Hemovida ha sido central. El Hemobus no existiría si no fuera por los recursos que de allí vinieron.
Por ello, las denominadas Cenas de las Emociones que se han llevado adelante, han permitido reunir el dinero que llega con apoyo de la comunidad y hoy se puede tener equipamiento de punta como existe en cualquier lugar del mundo.
Este año 2025 será la 5ta edición donde se recaudarán fondos para el nuevo hospital de Maldonado, logrando un centro integral en el cual participe el Hemocentro y el Banco de Leche Materna.
Esta última idea de Curbelo pudo ser llevada adelante luego de visitar el Hemocentro de Barcelona donde en las nuevas instalaciones estaba el banco de leche. Allí vió el proceso, cómo funciona y el porqué ubicarse en el mismo lugar.
A su regreso habló con la directora de neonatología del hospital y lograron hacer la sinergia necesaria para empezar a trabajar con el Hemocentro.
Hoy en día, sin haber culminado el proceso definitivo, cuentan con 450 madres donantes, 3.300 litros de leche materna reunidos y más de 700 niños recién nacidos beneficiados.
Jorge Curbelo, Médico Hemoterapeuta, técnico Transfusionista y Director del Hemocentro desde su apertura. Fundador e integrante de la Fundación Hemovida de Maldonado es el nuevo entrevistado del ciclo MERITORIOS, de Grupo Portada. Podés verlo en www.portada.com.uy, todas sus plataformas y en alianza estratégica con Canal 2.






























































