Durante este mes, mucho hemos hablado de los 115 años de la Declaración del Pueblo Punta del Este, pero también cumple 116 años la reconstrucción del Faro de la Isla de Lobos, siendo el más alto de Sudamérica.
Que las islas tienen un encanto y magia especial no es ninguna novedad, pero la mística de la Isla de Lobos y su gran Faro merece ser resaltada.
Esta pequeña isla del océano Atlántico, está ubicada a unos 8 kilómetros al sudeste de Punta del Este y es el punto emergido más austral de Uruguay.
Es una formación rocosa escabrosa, con 26 m de altura en su parte más prominente y una superficie de 41 hectáreas, de 1,2 km de largo y 816 m de ancho.
Sus orillas forman acantilados con escasas playas de arena y gravilla. Posee manantiales de agua dulce y poca vegetación, principalmente pasto, calagualas y cañaverales. Casi toda su área central constituye una gran meseta cubierta por una fina capa de tierra.
Fue explotada como colonia lobera hasta 1992, que por ley amparando la ecología, desde 1991 se prohíbe la faena y la explotación lobera de la isla. Hoy constituye una Reserva Natural que integra el Parque Nacional de Islas Costeras.

Fue descubierta por el navegante español Juan Díaz de Solís en 1516.
El primer faro de la isla fue iluminado en 5 de abril de 1858, pero fue en 1860 trasladado a Punta del Este debido a preocupaciones de la industria lobera de que la luz del faro pudiera ahuyentar a los lobos marinos.
La reinstalación del faro en la Isla de Lobos se realizó el 19 de julio de 1906 con la construcción de una nueva torre más alta.
La torre del faro mide 50 metros, es cilíndrica, construida de hormigón y con edificaciones al pie blancas, su cúpula es a franjas radiales blancas y rojas. La luz del faro tiene una altura sobre el nivel del mar de 59 metros y un alcance luminoso de 22,9 millas náuticas.
El 19 de julio de 2001 fue el primer faro uruguayo en ser automatizado con equipo de última generación.
Por su historia, por su luz que puede divisarse desde la Playa Brava y por todas las historias que se relacionan a sus años de vida, el Faro de Isla de Lobos, merece que hoy dediquemos unos segundos en la noche para divisar su luz.

























































