El párroco Aníbal Barreiro habló luego de que un hombre alcoholizado y armado con un cuchillo irrumpiera durante la celebración de un bautismo, en la Catedral de San Fernando de Maldonado.
El hecho ocurrió durante el momento de la consagración, una parte central de la misa, cuando el sujeto comenzó a gesticular de forma agresiva y a comportarse de manera errática. Según relató el Barreiro, al principio intentó continuar con la ceremonia, confiando en que el individuo se retiraría por sus propios medios, como ha ocurrido en ocasiones anteriores. Sin embargo, la situación se tornó más peligrosa cuando el hombre extrajo un cuchillo de su mochila y comenzó a lanzar amenazas.
El episodio, que se extendió por cerca de cinco o seis minutos, concluyó cuando varios hombres de la congregación decidieron intervenir y lograron sacar al agresor del templo. La policía fue alertada y detuvo al individuo fuera de la iglesia. “No se registraron personas heridas, pero el incidente dejó a todos muy nerviosos”, expresó el sacerdote.
Bareiro denunció que este episodio es reflejo de una situación de inseguridad cada vez más frecuente en los alrededores de la iglesia. “Hay mucha gente mayor que ya no viene a la iglesia porque tiene miedo hasta de cruzar la plaza”, lamentó.
Además, denunció que es común encontrar personas durmiendo en el atrio de la catedral e incluso dentro del recinto, pese a las rejas instaladas en su perímetro. “La inseguridad se está viviendo y hasta la iglesia está con rejas. Necesitamos más protección”, reclamó.

































































