El hecho ocurrió el 26 de setiembre cuando la víctima recibió un llamado telefónico en el que le informaban falsamente que a su hijo le habían robado y bajo amenazas le solicitaban dinero.
Siguiendo las instrucciones de los estafadores, la mujer solicitó un préstamo por $300.000, depositando distintos montos en la cuenta indicada mientras mantenía la comunicación telefónica activa. Horas después, su hijo la contactó y le confirmó que no había sufrido ningún hurto, quedando al descubierto la maniobra delictiva.
Personal del Departamento de Estafas identificó a G.N.F.S., sin antecedentes penales, como posible autor del hecho. Tras su captura en Barros Blancos-jurisdicción del departamento de Canelones- el caso fue llevado ante la Fiscalía y luego al Juzgado Letrado de 4.° Turno, donde se lo condenó como coautor de un delito de estafa.
Se le impuso la pena de 16 meses de prisión a cumplir en régimen de libertad a prueba, con condiciones específicas: los primeros seis meses bajo arresto domiciliario total; el resto del período residiendo en un lugar controlado por la DINAMA, presentándose semanalmente en la seccional policial, cumpliendo orientación y vigilancia, y realizando servicios comunitarios una vez por semana durante dos horas diarias.

































































