El párroco de la Iglesia La Candelaria, Jorge Godoy, se refirió a la boda que involucra a una pareja de jóvenes paraguayos en el histórico templo y afirmó que más allá de la repercusión pública, para la Iglesia no existe el concepto de “mega-boda”, sino la celebración de un sacramento fundamental.
“Nosotros no lo vemos de esa manera”, dijo Godoy al ser consultado por el término. “Celebrar una boda es celebrar un sacramento, es la presencia del Señor que se hace presente entre el chico y la chica cuando pronuncian su sí”.
El sacerdote explicó que su rol en la ceremonia es ser un “testigo cualificado” en nombre de la Iglesia, encargado de recoger ese consentimiento “en la mesa del altar, en la casa de Dios”. Aseguró que cada matrimonio es motivo de alegría, porque “el matrimonio está fundado en el sacramento” y cada pareja que decide casarse “permite que Dios visite a su pueblo”.
Godoy destacó que este tipo de celebraciones trasciende a la comunidad inmediata: “Es un acontecimiento para toda la Iglesia, para todos los bautizados, incluso para quienes no se enteran. Cuando dos personas eligen amarse y ponen su vida en manos de Dios, el mundo comienza a ser mejor”.
El párroco también subrayó el valor simbólico de La Candelaria, un templo con profundo arraigo histórico y emocional para los residentes de Punta del Este y para visitantes de larga data. Recordó que el nombre de la zona se remonta a 1516, cuando Juan Díaz de Solís la denominó Bahía o Cabo de Santa María de la Candelaria.
“Para nosotros La Candelaria es emblemática, más aún para los lugareños”, afirmó. Godoy señaló que muchas de las familias que veranean desde hace años en Punta del Este son consideradas parte de la comunidad. “Que vengan a celebrar aquí su boda es muy lindo y significativo”, agregó.
El sacerdote también resaltó la diversidad de la comunidad local, integrada por uruguayos, argentinos, brasileños y paraguayos, todos presentes en la vida parroquial.






















































