En el marco del 1 de mayo el Poder Ejecutivo hizo escuchar su voz al señalar que el año 2025 cerró con una tasa de empleo del 60%, un desempleo del 7% y 26.000 nuevos puestos de trabajo.
El 75% de estos fueron desempeñados por mujeres, lo que permitió alcanzar la tasa de empleo femenino más alta de la historia.
“Son datos alentadores, pero aún falta”, advirtió el Ministro Juan Castillo.
La brecha laboral entre hombres y mujeres sigue en 16 puntos; la salarial ronda el 21%. En el 70% de los hogares pobres la jefatura es ejercida por mujeres, en su amplia mayoría, con menores a cargo. Además, la pobreza infantil está profundamente ligada a la feminización del trabajo precario.
“La respuesta que este Gobierno propone es la misma que aprendimos de la historia: ampliar derechos con las herramientas del presente”, señaló el ministro Castillo.
El objetivo de la ley de empleo integral es que los sectores históricamente postergados, como jóvenes, mujeres jefas de hogar, trabajadores mayores de 50 años y personas con discapacidad, logren una inserción real en el mundo del trabajo, con subsidios al salario, formación articulada y certificación de competencias.
También se refirió a la negociación colectiva. “Finalizamos el 2025 con más del 93% de las mesas de Consejos de Salarios cerradas, una de las rondas de negociación colectiva más amplias de nuestra historia reciente”, aseguró.
El Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad en el Trabajo defiende una premisa elemental: que quien va a trabajar tiene derecho a volver a su casa. A partir de esta estrategia tripartita, se ha logrado reducir los siniestros laborales y los accidentes graves y mortales.
A través del Diálogo Social, se han presentado conclusiones que reflejan avances importantes en materia laboral, se asumió el compromiso de mejorar las condiciones de miles de trabajadores y se otorgaron garantías en seguridad social y cuidados.
“Mirando hacia adelante, sabemos que se abren nuevos debates”, expresó el jerarca. Entre ellos, cómo se organiza el tiempo de trabajo y de descanso en nuestras sociedades. Esta discusión es la misma que la del movimiento obrero en el siglo XIX, hoy, de una forma nueva. “No la vamos a eludir”, dijo.
























































