Yamandú Orsi asistió anoche a la Universidad de la República a un homenaje por los 50 años del asesinato de Zelmar Michelini, donde dialogó con la prensa sobre distintos temas, entre ellos la visita al portaaviones estadounidense acompañado de diplomáticos de ese país.
La imagen del mandatario posando con el dedo en alto con casco, lentes y traje protector enfureció en redes sociales a militantes frenteamplistas, que cuestionaron la cercanía con el gobierno de Donald Trump, al día siguiente de la realización del acto del 1.º de mayo, donde se criticó la política exterior de Washington. Orsi y buena parte de su gabinete estaban en ese acto.
El ministro de Trabajo, Juan Castillo, perteneciente al Partido Comunista, y el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, fueron dos de las voces más notorias que se opusieron a la visita de Orsi, mientras que el Movimiento de Participación Popular (MPP) lo defendió. Además, Pit-Cnt difundió un duro comunicado contra la visita y el presidente de la central sindical, Marcelo Abdala, dijo que el mandatario lo “decepcionó”.
Anoche, Orsi intentó bajar el tono de la polémica interna. “Soy presidente del Uruguay, no hago política exterior representando a una fuerza política, lo hago pensando en lo que le conviene al Uruguay”, dijo Orsi.
Añadió que entiende algunas de las críticas que surgieron y dijo que el hecho de que sean sus ministros no significa “que los amordace” porque son actores políticos.
Admitió que cuando recibió la invitación analizó si tenía que ir o no, pero entendió que “le convenía” a Uruguay participar.
























































