La Inteligencia Artificial es sin duda unos de los temas del momento, y su ductilidad para generar fotos y videos tiene a todos Asombrados. Incluso en pocos días, Punta del Este será escenario de un festival de cine generado por inteligencia artificial.
En el balneario, un joven creativo causó sensación en redes: con un reel cuya figura central es la escultura de La Mano, con un gigante emerge de la arena y recorre lugares icónicos de Punta del Este.
En Portada quisimos conocer al autor para saber más sobre su historia y cómo se inspiró para realizar el audiovisual. Noé Leforestier, productor audiovisual uruguayo, quien compartió su trayectoria, la filosofía de su productora y su visión sobre la inteligencia artificial, especialmente aplicada a este proyecto viral.
De padre francés y madre brasileña, Noé nació en Punta del Este, se crió en Brasil y estudió en Francia y hace cinco años regresó a Uruguay, donde actualmente junto a su socio Renzo Lettieri fundó una productora audiovisual, «W Media», especializada en contenido de calidad, desde documentales y publicidades hasta renders para desarrollos inmobiliarios.
Si bien la faceta creativa de Noé no termina en lo audiovisual, porque -también- hace música, nos aclara que lo hace en forma personal, y que su energía creativa principal está enfocada en el ámbito audiovisual. “Siempre trabajamos mucho con 3D, desde los renders para desarrollos inmobiliarios y hoy en día empezamos a aplicar mucho la inteligencia artificial a nuestros trabajos, para darle más forma a sueños y locuras que tengamos.”
Consultamos su postura frente al tema que hoy se ha polemizado, sobre el uso de la inteligencia artificial, comentando que inicialmente tenía reservas debido al impacto ambiental de la IA (consumo de agua para procesadores), especialmente porque el trabaja en proyectos de sostenibilidad.

Sin embargo como creativo, ve la IA como una herramienta muy interesante. Permite realizar producciones de alto nivel que de otro modo serían inviables por su alto costo. “Por ejemplo, hice las cuentas literales, y estimo que este proyecto hubiera costado unos 100 mil dólares, sin el uso de las herramientas de IA, y yo tuve un gasto real para hacerlo de 20 o 25 dólares, aparte de mi tiempo.” – especificó.
Noé explica que la IA facilita la creación de proyectos complejos, permitiendo que una persona o un equipo pequeño maneje desde el guión y el concepto hasta los personajes, escenarios y postproducción (montaje, diseño de sonido, colorimetría).
Yendo de lleno al proyecto de «El Gigante de Punta del Este», el creativo manifestó: “De hecho este proyecto lo manejé mucho solo, lo hice como en un avance de locura, y además en medio de la temporada. Me pintó hacerlo, pero por lo general este tipo de proyectos no se hacen solo, sino que se puede trabajar con todo un equipo como una producción audiovisual común donde uno va a crear el estudio, storyboard, el concepto, el guion, después se van a trabajar los personajes, lugares, vamos a hacer fotos de cada locación (donde queremos que aparezca) lo que sea o que suceda la magia que sea y después se va a pasar a postproducción, montaje, diseño de sonido y lo que se llama la colorimetría, que es hacerle color para que tenga un estilo cinematográfico.
En este caso lo hice mucho solo porque salió como “de un tirón”, entonces como que me dije: logré un producto que me gusta y siento que tiene impacto. Y las redes también te permiten un cierto margen de error que quizás la publicidad de alta escala no te brinda.”
Noé compartió que desde chico conocía una leyenda urbana local de «La Mano» de Punta del Este, imaginando un gigante debajo. También se inspiró en los movimientos de cámara de un video de Fede Álvarez sobre robots que destruyen Montevideo.
El video del Gigante de Punta del Este, que dura aproximadamente un minuto tuvo una repercusión sorprendente en redes sociales, -a pesar de que su cuenta personal llevaba dos años inactiva- compartió el video allí y resonó con muchas personas.
Un final abierto: El video culmina con el gigante emocionándose con un atardecer en Punta del Este. La idea era un final abierto que invitara a la reflexión, permitiendo diversas interpretaciones sobre el porqué de la emoción del gigante (asombro, tristeza por la destrucción, sensibilidad al ver la puesta de sol en nuestra tierra, etc).
Acerca del final Noé manifestó que aunque fue concebido como un cierre para la leyenda, el éxito ha llevado a que empresas lo contacten. Si bien no siempre comercializa sus obras personales, está abierto a la posibilidad de una «parte 2» para explorar nuevas historias.
Un poco de historia
Es bueno recordar que esta escultura, hoy ícono indiscutido de Punta del Este, fue concluida en febrero de 1982. Fue una creación del artista chileno Mario Irarrázabal mientras participaba de la Primera Reunión Internacional de Escultura Moderna al Aire Libre en Punta del Este. Junto a él había ocho escultores más. Debido a algunos desacuerdos respecto a la ubicación que cada artista tendría, es que Irarrazábal decide crear su obra junto a la playa.
Las esculturas terminadas formaron el Paseo de las Américas, uno de los atractivos de la ciudad y un parque de esculturas al aire libre, que en 2019 fue puesto en valor con la restauración de todas las obras, que con el tiempo se habían deteriorado.
Un dato curioso es que el nombre que más allá que popularmente a la obra de Irarrazábal se la conoce como La Mano, o Los Dedos, el nombre que el eligió para ella fue “Hombre emergiendo a la vida”. ¿Un gigante tal vez?
Noé Leforestier @noe.leforestier
































































