La Universidad de la Empresa (UDE) dio un paso decisivo hacia la educación del futuro con la inauguración de las primeras aulas inteligentes en su sede de Maldonado, una inversión que acompaña el crecimiento sostenido de la institución y refuerza su apuesta por la innovación tecnológica aplicada a la enseñanza.
Con una matrícula que ya supera los 1.000 estudiantes, la universidad decidió ampliar su infraestructura mediante un concepto innovador: transformar casas inteligentes en modernas aulas equipadas con inteligencia artificial, concebidas para ofrecer una experiencia educativa acorde a las nuevas demandas del mundo académico y profesional.
El acto inaugural fue encabezado por el director de UDE, Jorge Abuchalja, y contó con la presencia del intendente de Maldonado, Miguel Abella; el exministro de Trabajo Pablo Mieres; el presidente de la Junta Departamental, Osvaldo Matteu; el alcalde de Maldonado, Damián Tort, además de otras autoridades e integrantes de la comunidad educativa.
Las nuevas cápsulas inteligentes tienen capacidad para 150 estudiantes y fueron diseñadas para integrar tecnología de última generación al proceso de enseñanza, facilitando el trabajo de docentes y alumnos mediante herramientas basadas en inteligencia artificial.
Durante la inauguración, Jorge Abuchalja sostuvo que el desarrollo es «la esencia de la vida» y afirmó que el acceso al conocimiento constituye uno de los principales motores para el progreso de las personas y de la sociedad.
Por su parte, el director de la sede Maldonado, Gustavo Abuchalja, señaló que el proyecto representa una apuesta innovadora para incorporar la inteligencia artificial como una aliada de la educación. «Este no es el futuro que viene, es el futuro que la UDE ya puso en marcha», expresó.
Cada una de las aulas inteligentes demandó una inversión cercana a los 100.000 dólares y fue construida con altos estándares de seguridad. Según explicaron las autoridades universitarias, las cápsulas son estructuras herméticas, preparadas para resistir fenómenos climáticos extremos, combinando infraestructura de vanguardia con un modelo educativo orientado a formar profesionales preparados para los desafíos del siglo XXI.



















































