El prefijo tiene mucho que ver con aquel Uruguay desde por lo menos la década de los 90, y es que fue en ese momento en el que los primeros teléfonos celulares comenzaron a decir presente.
Eran grandes equipos, para los que lo recuerdan, del tamaño de un medio ladrillo y para nada livianos. Pero la tecnología fue evolucionando conforme pasaron los años, al igual que la moda.
Cuando este jueves 23 de julio la sede del ex Banco República en Ciudad Vieja, actual «Museo del Gaucho y la Moneda» que también supo marcar una época en el Uruguay abra sus puertas, se podrá ver el fruto de 30 estudiantes de diseño de moda de Universidad ORT que tomaron el desafío de visibilizar nuevas formas de habitar, cuestionar y redefinir la identidad uruguaya a través de la moda y por ende, de su desfile de cierre de carrera.
El lugar elegido, una de las joyas arquitectónicas de Montevideo diseñada por el arquitecto italiano Giovanni Veltroni e inaugurada el 19 de febrero de 1938 es una estructura de estilo neoclásico destaca por su monumentalidad, sus columnas de granito y las esculturas de su fachada, acompaña la puesta en escena de este trabajo que demandó no menos de un año.

09UY convertirá la pasarela en el espacio donde esa llamada toma forma visual, amplificando el trabajo que nació de la incertidumbre sobre quiénes son como jóvenes promesas creativas y convierte esa búsqueda de identidad en un llamado a ser vistas y escuchadas como tales.
La temática no fue casual. Fue la necesidad de cuestionar qué entienden por identidad uruguaya y cuál es su lugar dentro de ella. La identidad surge como una construcción dinámica en constante transformación, atravesada por experiencias personales, colectivas y generacionales.
Las 30 estudiantes que cursan el último año de la carrera de Licenciatura en Diseño de Modas y pondrán en escena una jugada apuesta en esta 18 edición. Divididas en siete grupos el desfile desarrolla distintas visiones de la identidad uruguaya, revelando formas diferentes de entender la pertenencia, la memoria, la resistencia, el paisaje, las costumbres y la creación.
Juntas, estas siete miradas construyen un relato plural que invita a cuestionar, redescubrir y vivenciar la identidad uruguaya. Estas siete colecciones conceptuales abordan distintas problemáticas sociales y culturales que las futuras diseñadoras quisieron exponer bajo diversos nombres.
Cada una de ellas fue elaborada en forma grupal y se denominan, # Garra, Huella, Ataraxia, Quiebre, Ser a través del otro, Entre y Rastro.


Garra toma la garra charrúa por su filosofía como una forma de persistencia identitaria, una fuerza colectiva que insiste en existir, crear y ocupar espacio, aún dentro de una cultura que muchas veces invisibiliza lo propio.
Huella es la resignificación del pasado, el linaje y las herencias que en conjunto, mutando y fusionándose conforman la identidad uruguaya.
Ataraxia profundiza en un concepto que empatiza con la realidad de muchos jóvenes del Uruguay de hoy, el venir del interior a la ciudad. Es allí donde la identidad se transforma entre la pérdida de pertenencia, la soledad y la desconexión. La Ataraxia surge como un refugio de equilibrio ante la apatía urbana, comentó.
Belén Pintos, una de las integrantes del grupo Ataraxia y también una de las organizadoras del evento junto a sus otras 29 compañeras, comentó que esta colección indaga en la experiencia emocional de los jóvenes del interior que se trasladan a la capital para estudiar, utilizando texturas como el denim e intervenciones metálicas para representar ese proceso de adaptación.
Quiebre es una apuesta entre el miedo y la libertad. Buscando incomodar, lo absurdo deja de ser error y se vuelve identidad, donde no encajar también es pertenecer.
Ser a través del otro, es una respuesta rupturista a ser juzgado en una sociedad limitante.
Entre, busca mostrar la tensión ENTRE el silencio y mostrarse.
Entre las propuestas que subirán a pasarela también se encuentra Rastro, una colección que explora el vínculo entre el campo y la ciudad mediante estampas inspiradas en tomas cenitales del territorio agrícola y una paleta de tonos cálidos y orgánicos comentó Valentina Cadimar, integrante de este grupo y también una de las organizadoras.


El proyecto de egreso de carrera que se presenta llevó un arduo trabajo de más de un año donde las propias creativas se pusieron al hombre su financiación completa a través de rifas, colaboraciones y auspicios para hacer posible una gran puesta en escena que marcará un mojón en el comienzo de sus respectivas carreras.
Este jueves, cuando las puertas se abran, no sólo se verá el fruto del trabajo, sino la creatividad y esfuerzo en todas y cada una de las áreas, desde la pasarela hasta la puesta en escena, desde lo audiovisual hasta la música en vivo, desde cada colección hasta la iluminación, pantallas y transmisión, presencia en redes y apoyos que lograron conquistar con su propuesta e inquietud juvenil.
Todo un desafío para apoyar. Las propuestas pueden verse en las redes sociales del evento @09uy












































