El legislador frenteamplista dijo que existiendo un vínculo de “respeto y tolerancia” hacia el gobierno departamental en algunos temas, pero sostuvo que él tiene “diferencias irreconciliables con el Partido Nacional y con el Intendente Abella”
“Yo nunca voy a estar de acuerdo con los acomodos, con el clientelismo, con las prácticas clienteleras que lleva adelante el Partido Nacional en Maldonado. Eso no quiere decir que pueda dejar de lado las diferencias para ponernos de acuerdo para construir liceos en Maldonado, ampliar el hospital, generar obra pública que beneficie a los vecinos del departamento. Sería muy obtuso de mi parte entrar en una radicalización en torno a una postura en una situación específica”, agregó.
El diputado sostuvo que “hay algunos que se sorprenden con el planteo que nosotros estamos haciendo por el ingreso a dedo de 50 amigos, militantes y familiares del Partido Nacional”. “Desde siempre hemos denunciado esas prácticas y las condenamos y las queremos desterrar de la política”, añadió.












































