Dinamarca y Finlandia jugaban en Copenhague por la primera fecha del Grupo B de la Eurocopa, cuando a falta de tres minutos de culminar la primera etapa, el danés Christian Eriksen se desplomó y su cuerpo parecía sin reacción.
Cuando se esperaba lo peor, su compañero Simon Kjaer se transformó en héroe al colocar a su compañero en la posición correcta para practicar RCP. Mientras tanto, otros futbolistas de su equipo intentaban consolar a su esposa que estaba desesperada en el campo de juego.
Afortunadamente, las tareas de reanimación que le practicaron causaron efecto. El futbolista reaccionó a tiempo y fue trasladado en una ambulancia al hospital más cercano. El partido, desde luego, pasó a un segundo plano dada la conmoción que se generó con el futbolista escandinavo que milita en el Inter.
Mientras todo el estadio Parken observaba con preocupación el traslado de Eriksen en camilla, el mundo quedó a la espera del parte médico oficial. En redes sociales, figuras de todos los ámbitos pedían una oración por Eriksen. La tranquilidad definitiva llegó cuando un tuit oficial anunció que Eriksen había superado un paro cardíaco y que se le estaban realizando estudios.
Unos minutos después, futbolistas de Dinamarca y Finlandia resolvieron continuar el partido. El mismo terminó en triunfo finés que arrancó primero en ese grupo junto a Bélgica, que superó 3-0 a Rusia.


























































