El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) se sumará al paro Internacional de Mujeres del próximo 8 de marzo y se concentrará a las 16 horas en la Plaza Independencia.
La reivindicación del SUNCA se centrará en el reclamo de un mayor ingreso de mujeres a la industria de la construcción, ya que en la actualidad representan apenas el 1% del total de trabajadores del sector.
Noelia Di Paula, responsable de la Comisión de Género y Equidad del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), dijo al Portal del PIT-CNT:
“Estamos reclamando un mayor ingreso de mujeres a la industria, entendiendo que somos un sindicato único y que las luchas en este 8M las llevamos a cabo de manera colectiva. La reivindicación principal consiste en promover un mayor acceso de las mujeres al empleo en la industria, ya que en la actualidad seguimos representando solo el 1% del total de trabajadores del sector. En el 2023, cerramos el año con 55.000 cotizantes varones en el Banco de Previsión Social (BPS), mientras que solo había 700 mujeres»..
Por otro lado, señaló que el nuevo convenio colectivo “viola la democratización del empleo”, ya que estipula que el 65% de los peones que una empresa pueda requerir y el 35% de los medio oficiales ingresen por sorteo. “Hasta el momento, se han llevado a cabo tres sorteos, y en todos ellos, el 100% de las compañeras que resultaron seleccionadas fueron excluidas, ninguna fue contratada”.
“El sorteo implica que si una empresa requiere, por ejemplo, cuatro peones, se sortean ocho candidatos, pero solo se seleccionan cuatro. En estas tres ocasiones, ninguna de las compañeras seleccionadas en el sorteo fue contratada por alguna empresa. Esto es una vez más una muestra de la discriminación que seguimos enfrentando las mujeres a la hora de ser contratadas en el sector de la construcción”, denunció la dirigente sindical.
Di Paula recordó que en convenios colectivos anteriores se logró la recomendación al sector empresarial de contratar mujeres, pero esta recomendación no se tradujo en una cuota obligatoria.
“En este último convenio colectivo, hemos logrado algo importante, una gran conquista, ya que no solo las compañeras enfrentaban discriminación, sino que también había delegados de obra, dirigentes o compañeros mayores de 50 años que sufrían discriminación. Ahora hemos conseguido que las empresas, dentro de esos ocho candidatos, deben favorecer su acceso al empleo”, afirmó.
“Lo entendíamos también como una herramienta para que más compañeras pudieran ingresar, aunque por ahora no está siendo así. Estamos comprometidos en esta lucha de reclamar, defendernos y negociar, para que cada vez más compañeras puedan acceder al trabajo”, añadió.
Di Paula reconoció que no existe discriminación salarial entre el 1% de las mujeres que han logrado ingresar al sector. Ingresan con una categoría determinada e, independientemente de ser hombre o mujer, reciben el mismo salario. “El problema radica en el acceso de las mujeres. Aunque no hay discriminación salarial, la problemática principal es que las mujeres no pueden ingresar”.































































