La Dirección General de Lucha Contra el Crimen Organizado e Interpol (DGLCCO) desarticuló una organización criminal transnacional dedicada al ingreso y comercialización clandestina de medicamentos inyectables para adelgazar, en un operativo coordinado junto a la Policía Federal de Brasil y la Unidad de Vigilancia de Puertos y Aeropuertos.
La investigación comenzó a partir de controles realizados en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde se detectó a varios pasajeros transportando medicamentos adheridos al cuerpo. Entre los productos incautados figuraban Tirzepatida, Wegovy y Ozempic, fármacos utilizados para tratamientos de adelgazamiento.
Según informaron las autoridades, los involucrados eran principalmente ciudadanos brasileños provenientes de Londres y con destino final en Brasil. En una primera instancia, junto a la Dirección Nacional de Aduanas, se logró la incautación de 160 jeringas inyectables.
Las primeras actuaciones permitieron detectar la posible participación de ciudadanos uruguayos en la maniobra, por lo que el caso pasó a la órbita de la DGLCCO e Interpol.
De acuerdo a la investigación, la organización utilizaba ciudadanos brasileños para ingresar los medicamentos desde Europa. Los pasajeros permanecían pocas horas en Uruguay antes de retornar a Brasil, una modalidad que despertó sospechas entre los investigadores.
En paralelo, en abril la Policía Federal de Brasil realizó la operación “Pluma Pesada” en 12 estados, donde se incautaron miles de inyectables para adelgazar cuya comercialización no está autorizada en ese país. Esa investigación confirmó la existencia de una red criminal con operaciones en varios países.
En Uruguay, el Departamento de Investigación de Delitos Especiales ejecutó la operación “Dosis”, mediante dos allanamientos en los que fue detenido un uruguayo de iniciales P.A.B.G., quien no poseía antecedentes penales.
Durante los procedimientos la Policía incautó 365 jeringas inyectables de distintas marcas, 74.900 dólares, 167.500 pesos uruguayos y otros elementos vinculados a la comercialización ilegal. El valor total de lo confiscado asciende a unos 240.000 dólares.
La investigación determinó que las ventas se realizaban de forma clandestina, sin controles sanitarios y mediante entregas personales. Cada dosis era comercializada a 13.000 pesos y las operaciones se concretaban en efectivo para evitar registros financieros.
El operativo contó además con apoyo del Ministerio de Salud Pública para el control de la mercadería incautada.
Tras la audiencia judicial, la Justicia condenó a P.A.B.G. como autor de un delito de receptación en reiteración real con un delito de ofrecimiento comercial o venta de sustancias genuinas por persona no habilitada. Fue sentenciado a 20 meses de prisión, pena que será sustituida por un régimen de libertad a prueba.































































