A fines de febrero, la estructura de competencia departamental en Montevideo muestra que Frente Amplio aventaja en 12 puntos a la Coalición Republicana. Al interior del FA, Mario Bergara tiene holgada ventaja sobre sus competidores, mientras que en la Coalición Republicana Martín Lema lidera con comodidad.
Los resultados muestran un escenario con rasgos marcados. El Frente Amplio recibe una intención de voto del 47%, contra 35% de la Coalición Republicana. Es decir, hay una diferencia de 12 puntos entre ambos bloques. Por su parte, hay un 6% de montevideanos que dicen que votarían en blanco o nulo, y 12% están indecisos. El punto de partida, entonces, es ventajoso para el Frente Amplio, por fuera de cualquier consideración de error muestral.
A su vez, dentro de cada uno de los partidos o bloques en competencia, también hay un orden claro de preferencias.
En el Frente Amplio, Mario Bergara lidera con comodidad con 26%, seguido de Verónica Piñeiro con 8% y de Salvador Schelotto con 4%. Hay un núcleo importante de 9% del electorado, que manifiesta que votará al Frente Amplio, pero aún no ha decidido a qué candidato. La indecisión interna es grande en términos relativos, pero la diferencia de Bergara respecto a sus contendientes es mucho mayor, por lo que su liderazgo en el punto inicial de la campaña es nítido.
Dentro de la Coalición Multicolor el panorama es similar. El liderazgo claro lo tiene el candidato nacionalista Martín Lema con 27%, muy por delante de la candidata colorada Virginia Cáceres con 4% y del cabildante Roque García con 2%. Dentro de la Coalición la indecisión en términos de candidatura es menor que en el FA (2%). Por tanto, la posición de Lema parece claramente consolidada dentro de la Coalición y la disputa, al igual que en el Frente Amplio, parece estar establecida en torno al segundo y tercer lugar.
El conocimiento de los candidatos
La encuesta de Equipos también muestra un grado muy distinto de conocimiento de los distintos candidatos por parte del público. Es notorio que hay dos figuras (Mario Bergara y Martín Lema) cuya trayectoria destaca sobre los demás: ambos fueron Ministros en distintos gobiernos, y ambos fueron (y son) Senadores de la República. La amplia mayoría de los montevideanos (85%) conoce quién es Mario Bergara, y un porcentaje algo menor (79%) sabe quién es Martín Lema.
En un segundo escalón de conocimiento vienen Verónica Piñeiro y Virginia Cáceres. Piñeiro, una de las vice-presidentas del Frente Amplio en el último período, y Cáceres, Presidenta de la ANEP, han aumentado su visibilidad pública en el último quinquenio, aunque sus niveles de reconocimiento están significativamente por debajo de los dos primeros (como era esperable). Algo menos de la mitad de los montevideanos dice conocer a Verónica Piñeiro (46%) y casi la misma magnitud (45%) a Virginia Cáceres.
Un poco por debajo de ellas se ubica Salvador Schelotto, con 41%. Schelotto, si bien tiene una amplia trayectoria de actividad política, habiendo participado de gobiernos departamentales en el pasado, nunca ha ejercido en los primeros planos de la política electoral, por lo que su nivel de conocimiento es explicable.
Por último, el candidato cabildante Roque García, de trayectoria política mucho más reciente, es conocido por el 30% de los montevideanos.
Es notorio que hay cierta relación entre los niveles de conocimiento de los candidatos y los resultados obtenidos en la pregunta de intención de voto. En la medida en que la visibilidad de los candidatos cambie, esto podría producir también modificaciones en la estructura de preferencias de los ciudadanos.
La migración de octubre a mayo
Cuando se analiza la intención de voto departamental en función de lo que las personas votaron en las elecciones nacionales del año pasado, se alcanza una conclusión fuerte: la enorme mayoría de las personas mantiene su voto de bloque en la elección departamental, respecto a la elección nacional. El 85% de los frenteamplistas de octubre, y el 88% de los votantes de los partidos de la Coalición Republicana de octubre, repiten su preferencia en lo departamental.
Cuando se analizan desde una perspectiva más larga los resultados electorales en las elecciones departamentales, se aprecia que la diferencia a favor del Frente Amplio en la capital no es una novedad de este ciclo electoral. En lo que va del siglo, la votación del Frente Amplio en Montevideo en elecciones departamentales ha estado un poco por encima del 50% (salvo en 2010, donde un conjunto de votantes frenteamplistas insatisfecho se manifestó a través de un inusual voto en blanco).
Por otro lado, los partidos de la Coalición Republicana sumados, han recibido adhesiones del entorno del 40% de la población (con su mejor registro en 2020). El máximo de diferencia alcanzado a favor del Frente Amplio fue en 2005 (23 puntos de ventaja), y el mínimo fue en 2010 (8 puntos). La diferencia que registra hoy la encuesta de Equipos Consultores en el punto inicial de la campaña (12 puntos), es exactamente igual a la de la elección de 2020 en la que fue electa Carolina Cosse como Intendenta de Montevideo.
Ficha técnica
El presente informe fue elaborado sobre la base de una encuesta realizada por Equipos Consultores entre el 14 de febrero y el 4 de marzo de 2025, combinando una metodología presencial (cara a cara) y telefónica (telefonía celular).
El universo de estudio de las encuestas presenciales fueron todas las personas de 18 años y más residentes en Montevideo
El tamaño muestral efectivo fue de 400 casos presenciales y 183 telefónicos, conformando un total de 583 casos. El margen de error máximo esperado para una encuesta de 583 casos es de +- 4%, dentro de un intervalo de confianza del 95%.






















































