Fue condenado en Roma por segunda vez a cadena perpetua, ahora por el asesinato de la maestra Elena Quinteros y de la pareja conformada por el argentino José Agustín Potenza y la ciudadana italiana Raffaella Filipazzi, desaparecidos en 1977.
La doctora Franccesca Lessa, investigadora y profesora de Relaciones Internacionales de las Américas en University College London (Reino Unido) y presidenta de honor del Observatorio Luz Ibarburu de Uruguay, presenció en Roma la lectura de la nueva condena a cadena perpetua excapitán de navío y calificó el fallo como “un hito de la justicia”.
Asimismo, dijo que “cada sentencia permite sumar un fragmento más en la reconstrucción de la verdad sobre los crímenes del Plan Cóndor”.
Los integrantes del Tribunal Penal de Roma leyeron la sentencia que condena por segunda vez a cadena perpetua al capitán de navío retirado Jorge Tróccoli.
En esta ocasión, el fallo lo responsabiliza por los secuestros de Rafaela Filipazzi y José Agustín Potenza, así como por la desaparición de Elena Quinteros.
Tróccoli no estuvo presente en el barrio romano de Rebibbia para escuchar la sentencia, aunque sí lo hicieron sus representantes legales. El exmilitar permanece recluido en la cárcel de Carinola, en la provincia de Caserta, donde desde 2021 cumple otra condena a prisión perpetua por la desaparición de 26 ciudadanos italianos, en el marco del Plan Cóndor, el operativo de coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur durante las décadas de 1970 y 1980.
Rebibbia alberga las salas de alta seguridad del Tribunal, donde se desarrollan audiencias de distintas causas judiciales en Italia. Muy cerca del lugar se encuentra además el complejo penitenciario Rebibbia Nuovo Complesso, uno de los más grandes de la ciudad.
Nacido en Montevideo en 1947, Tróccoli integró el Cuerpo de Fusileros Navales (FUSNA) durante la dictadura uruguaya. Se desempeñó como enlace, en el marco del Plan Cóndor, con el centro clandestino de secuestro, tortura y desaparición que operó en la Escuela de Mecánica de la Armada de Argentina (ESMA).
En 2007 se fugó de Uruguay, cuando era investigado por delitos de lesa humanidad, y se radicó en Italia.
Rafaela Filipazzi y José Agustín Potenza fueron secuestrados el 27 de mayo de 1977 en el Hotel Hermitage y entregados al régimen de Alfredo Stroessner en Paraguay, donde fueron asesinados. Sus restos fueron hallados en 2013 en Asunción e identificados tres años después por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Elena Quinteros fue secuestrada el 24 de junio de 1976 mientras intentaba solicitar asilo en la Embajada de Venezuela; desde entonces, permanece desaparecida.
Este nuevo fallo contra Tróccoli reafirma su responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad perpetrados por las dictaduras del Cono Sur.
Fuente y foto: Portal Pit Cnt






















































