A medida que marzo llega a su fin, el balance de la temporada turística en Punta del Este deja señales alentadoras, especialmente en lo que refiere a la actividad aeroportuaria. Así lo expresó el gerente del Aeropuerto Internacional de Punta del Este, Guillermo Pagés, quien destacó una extensión de la temporada más allá de los meses tradicionales de verano.
Según explicó, el movimiento comenzó a incrementarse desde noviembre, consolidando un escenario más equilibrado que evita la concentración extrema en pocas semanas. Esta tendencia, valorada positivamente desde el punto de vista operativo, permite optimizar el uso de la infraestructura y proyectar un crecimiento más sostenible en el tiempo.
En ese contexto, la Semana de Turismo cumple un rol estratégico como nexo entre la temporada alta y los meses de menor actividad. Durante estos días, la terminal aérea registra un incremento en su operativa, con dos vuelos diarios desde Buenos Aires -cuando lo habitual para esta época es uno-, lo que evidencia una demanda superior a la media.
Pagés señaló que, si bien no se trata de un período de volumen “explosivo”, sí se observa un flujo constante de pasajeros. Las condiciones climáticas, que inicialmente generaron cierta incertidumbre, no afectaron significativamente el movimiento, y las perspectivas se mantienen positivas.
No obstante, el jerarca advirtió que uno de los principales desafíos sigue siendo la conectividad sostenida durante todo el año. Mantener frecuencias estables, incluso en jornadas de menor demanda como martes y miércoles, requiere generar una “masa crítica” de pasajeros que hoy aún depende en gran medida del turismo estacional.
En esa línea, subrayó la importancia de diversificar la actividad económica del destino, promoviendo eventos, congresos, inversiones y desarrollo inmobiliario. Estas iniciativas no solo dinamizan la economía local, sino que también fortalecen la operativa aérea, haciendo más atractivo el destino para las aerolíneas.
De este modo, el aeropuerto se posiciona como una pieza clave en la estrategia de crecimiento de Punta del Este, acompañando la transición hacia un modelo turístico menos estacional y con mayor proyección internacional.
























































