La Fundación Canguro presentó su nueva campaña de concientización bajo la consigna “El llanto de un bebé no puede esperar”, en el marco del Mes de la Primera Infancia, destacando la importancia de la nutrición afectiva en los primeros días de vida.
El lanzamiento coincide con un logro de la organización, que alcanzó los 1000 bebés acompañados a través de su labor en centros de salud, brindando contención, afecto y cuidados a recién nacidos en situación de extrema vulnerabilidad social.
La fundación trabaja con más de 400 voluntarios que durante las 24 horas y todos los días del año acompañan a bebés que, pese a tener el alta médica, no pueden regresar con sus familias biológicas y permanecen a la espera de una resolución judicial. En ese período, el rol de los llamados “canguros” resulta clave para su desarrollo emocional, físico y cognitivo.
La campaña, desarrollada por la productora Cámara/TBWA, tiene como protagonista a una voluntaria real y utiliza el recurso de un monitor de bebés para transmitir la urgencia de atender sus necesidades y la importancia del vínculo temprano.
La presentación se realizó en un desayuno que marcó además el inicio de una nueva etapa de recaudación de fondos para sostener el trabajo en el Hospital Pereira Rossell y en el Hospital de Maldonado “Dr. Elbio Rivero”.
Como parte de la agenda del mes, se llevarán adelante diversas acciones de sensibilización, entre ellas una intervención artística en las letras de la Rambla de Pocitos en Montevideo, a cargo de la artista Mariela Kruchik.
Asimismo, la campaña tendrá presencia en Punta del Este, donde uno de sus íconos más reconocidos, La Mano de Punta del Este, será iluminado de color celeste, en línea con otras intervenciones previstas en distintos puntos del país para visibilizar la causa.
























































