Una unidad especial de la Guardia Civil allanó su sede en Madrid, bajo sospecha de tráfico de influencias y organización criminal.
El Partido Socialista Obrero Español, del presidente del gobierno Pedro Sánchez, suma nuevos escándalos a una larga lista, que sigue debilitando al oficialismo de España.
La policía se presentó este miércoles en la sede del PSOE, en busca de documentos en el marco de una investigación sobre sospechas de obstrucción a la justicia para entorpecer los procedimientos iniciados contra el partido o el gobierno, según anunció la Audiencia Nacional.
Los cargos incluyen, entre otros, corrupción en banda organizada, violación del secreto de instrucción, incitación al falso testimonio, falsificación de documentos comerciales, tráfico de influencias o incluso atentado contra las instituciones del Estado.
Este registro estuvo acompañado de allanamientos en los domicilios de dos líderes históricos del partido de gobierno, según informó el medio francés RFI en Madrid.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, declaró en Roma que, si salieran a la luz nuevas conductas indebidas, el PSOE las trataría con la misma firmeza que antes.
Según recuerda RFI, entre los casos que involucran al PSOE, la Audiencia Nacional anunció la semana pasada que el exjefe de Gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero era objeto de una investigación por sospechas de tráfico de influencias y lavado de dinero.
Zapatero rechazó las acusaciones en su contra y Pedro Sánchez reafirmó este miércoles su apoyo a su predecesor.
Reclamos de los aliados de Sánchez
Los socios de investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, descartan impulsar o apoyar una hipotética moción de censura, pero coinciden en pedir al Ejecutivo que actúe ante los casos judiciales que lo salpican, por ejemplo facilitando más información o con un adelanto electoral, según consigna la agencia EFE.
El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha descubierto hechos nuevos a raíz de la investigación abierta a la dirigente del PSOE, Leire Díez, quien fue detenida en diciembre en una operación sobre el presunto cobro de comisiones, según fuentes jurídicas.
Pedro Sánchez aclaró que cuando estalló ese caso, hace más de un año, el PSOE ya actuó contra ella “inmediatamente”, expulsándola de la militancia del partido.
Sánchez insistió en que todas estas investigaciones judiciales, a las que dice no restarles gravedad, “no impugnan en absoluto” la labor del Gobierno y de las fuerzas progresistas a favor de los avances sociales y económicos en los últimos ocho años de mandato.
“Y eso es lo que vamos a seguir haciendo de aquí al final de la legislatura”, afirmó, sin contemplar un adelanto electoral.
































































