La decisión del mandatario de comprar ocho días antes de asumir una Hyundai Santa Fe HEV Calligraphy HTRAC, con una rebaja de unos 25 mil dólares, se convirtió en un dolor de cabeza para el gobierno.
“Normalmente, por lo general, cuando hay descuentos me tiro de cabeza”, dijo Orsi en una rueda de prensa realizada el sábado, una declaración que cuestionó la oposición y que se convirtió en motivo de burlas y memes en redes sociales.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, dijo esta mañana en Del Sol FM que no hubo “nada que contraviniera las normas éticas” en la compra, pero que “con el diario del lunes uno puede decir que esto no se habría que haberlo hecho porque es innecesario”.
La semana pasada Radio Carve informó que en la declaración jurada de Orsi figuraba una camioneta por un valor de casi 79 mil dólares. Según fuentes de Presidencia, la habría adquirido entregando su vehículo anterior, parte en una transferencia y además recibió el descuento de la polémica.
El hecho generó suspicacias porque, luego de comprar la camioneta, el presidente desfiló al asumir en una camioneta eléctrica de la misma marca. Si bien desde un principio desde el oficialismo se intentó bajar perfil al asunto, alegando que no había ninguna implicancia en la compra, el tema será considerado por la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) a partir de denuncias anónimas que llegaron al organismo de contralor.
Esta mañana, el canciller Mario Lubetkin explicó en el programa “Desayunos informales” de Canal 12 que antes de la asunción se optó por un auto eléctrico porque se buscó “algo relacionado con el proceso de energías renovables”.
“A nosotros nos llegaron propuestas de autos eléctricos, nos mandataron autos eléctricos franceses, americanos, chinos”, pero se optó por el de Hyundai porque era donde Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse iban a estar “cómodos”.
Lubetkin admitió tener “memoria corta” y que por eso no recuerda quién tomó la decisión final, pero estimó que debe haber sido “un colectivo”.
Por otra parte, dijo que no vio en ningún país que un mandatario pusiera su propio vehículo en uso durante el ejercicio del gobierno. “Lo del auto es un desgaste, poner tu propio auto para una tarea presidencial, la caída, el valor, a mí me sorprende”, aseguró.
































































