Un ejemplar de Rhinella arenarum, conocido comúnmente como sapo de la arena, fue rescatado en el balneario de Piriápolis y llamó la atención de especialistas por su tamaño poco habitual.
El hallazgo fue informado por la organización Alternatus Uruguay, dedicada al rescate y conservación de anfibios y reptiles. Según explicaron, el animal encontrado supera el tamaño promedio de su especie.
“Los sapos de la arena llegan a 12 centímetros, pero en este caso es una bestialidad su tamaño”.
Los especialistas indicaron además que el anfibio “se parece a un cururú, de la zona del Norte”, una especie que puede alcanzar cerca de 20 centímetros de longitud, lo que ayuda a dimensionar el tamaño del individuo encontrado.
Desde Alternatus también remarcaron la importancia de estos animales en el equilibrio ambiental. En ese sentido, explicaron que el sapo de la arena cumple un rol clave en el ecosistema, ya que ayuda a controlar poblaciones de insectos y otros animales considerados plaga.
“Son aliados del ser humano porque se alimentan de mosquitos, escarabajos, hormigas y otros insectos”, indicaron.
































































