El Ministerio del Interior presentó ayer el primer anuario del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA), el “producto estrella” de esa dependencia estatal, explicó su titular, Diego Sanjurjo, en una actividad de la que participó la subsecretaria Gabriela Valverde. El informe incluye información relevada por distintas dependencias estatales y el objetivo del gobierno es presentar uno similar a comienzo de cada año.
Al ser consultado en rueda de prensa sobre la sensación de inseguridad en la población, que aparece como en lo más alto en las encuestas de opinión pública, Sanjurjo respondió: “es una pregunta que me supera a mí, pero la seguridad tiene una dimensión objetiva que es el daño que se produce y una dimensión subjetiva que es cómo se siente. El trabajo del Ministerio del Interior es reducir ambas”. Agregó que hay “factores indirectos” al Ministerio que entran en juego, por ejemplo, la presencia de gente en situación de calle.
Se anuario de un documento de casi 150 páginas que incluye 20 indicadores criminales analizados entre 2013 y 2025. Con respecto a los homicidios, en 2025 hubo 317. La mayor cantidad (61 casos) ocurrió un lunes, y el horario donde se registran más asesinatos es el comprendido entre las siete de la tarde y la una de la mañana (140).
La mayoría (211) se produjo en Montevideo, seguido por Canelones (43). En Maldonado hubo 14 asesinatos, nueve menos que en 2024, y en Flores y Río Negro no hubo ninguno. Casi nueve de cada diez (89,1%) en 2025 de los asesinados eran hombres, una tendencia que se mantiene constante desde 2013. El porcentaje más alto de mujeres víctimas de homicidio se produjo ese año, con 21,1%.
La franja que va de 18 a 38 años concentró el año pasado, al igual que en los anteriores, la mayor cantidad de asesinatos, con un total de 234. La más baja, con 26 homicidios, es superior a los 59 años. Poco menos de la mitad de los asesinatos cometidos el año pasado (174) fueron cometidos por amigos o conocidos. Hubo 134 casos con vínculo desconocido.
En 2025 hubo 213 asesinatos ubicados en la categoría “conflicto entre grupos familiares/tráfico de drogas/ajuste de cuentas”, la misma cantidad que el año anterior. El informe también señala que hubo 26 asesinato “por motivo desconocido”, una cifra que 2024 se ubicó en 12. En 2025 hubo 23 homicidios “por otros motivos”, siete menos que el año anterior.
La cantidad de muertos en 2025 con respecto a 2024 en “rapiñas/copamiento y similares” bajó de 26 a 15; los ocurridos por “violencia intrafamiliar y situaciones relacionadas” descendieron de 42 a 38; y los “altercados espontáneos (no domésticos)” de 60 a 56.
En el documento se hace referencia a las “los fallecimientos por causa dudosa”, que se trata de “aquellos eventos” en los cuales “no existe información” que permita establecer la causa del deceso. “Estos casos suelen corresponder a situaciones en las que la muerte ocurre sin testigos o en contextos que impiden establecer de forma inmediata si se trata de un homicidio, un suicidio, un accidente o una muerte por causas naturales”, señala el informe. En 2025 hubo 225 muertes dudosas, 15 más que el año anterior.
Por otra parte, el informe presentado ayer incluye otros indicadores, como casos de tentativa de homicidio según departamento y presenta datos sobre las seccionales de Montevideo, entre otras cifras, de acuerdo a los datos incluidos en el documento de 136 páginas disponible en el sitio web del Ministerio del Interior. También señala que el año pasado hubo 18 asesinatos de mujeres por Violencia Basada en Género (VGB), frente a los 22 del 2024. Artigas y Durazno son los departamentos que concentraron más casos (tres en cada uno), seguidos de Maldonado, San José y Treinta y Tres (dos cada uno).
Según el Ministerio del Interior, el 2025 fue el año en que hubo menos denuncias de rapiñas desde 2013: 15.656, lo que significa casi 43 por día (42,8). Lo sigue 2024 con 17.490. En total, según el informe en 2025 hubo 287.078 denuncias totales de delitos, una cifra inferior a la de 2024 (301.386). En Maldonado hubo 18.169 denuncias, unas 1.500 menos que en 2024.
Por otra parte, el anuario incluye datos sobre Personas Privadas de Libertad (PPL) en centros de reclusión. En 2025 había 15.922, la cifra más alta desde 2013. Casi la totalidad (97%) son uruguayos.
“Uruguay tiene la tasa de encarcelamiento más alta de América del Sur y la décima más alta del mundo, con 449 presos por cada 100.000 habitantes. La población carcelaria se ha triplicado en los últimos 20 años, lo que ha provocado un hacinamiento en los centros penitenciarios del país. La mayoría de los reclusos son menores de 35 años, condenados en su mayoría por delitos de hurto o tráfico o venta de drogas. Como resultado, las prisiones de Uruguay son extremadamente vulnerables a la infiltración del crimen organizado. Se trata de un problema especialmente urgente si se tiene en cuenta que la creciente relevancia de Uruguay en los flujos transnacionales de cocaína está provocando el encarcelamiento de delincuentes extranjeros de alto nivel, que en los próximos años podrían intensificar el reclutamiento en las cárceles y convertir las prisiones de Uruguay en centros de mando y control del crimen organizado, como se ha visto en otros países de América del Sur”, señala el documento.


































































