Señaló que el Partido Nacional actuó “con honestidad intelectual y responsabilidad institucional”, apoyando los puntos positivos del proyecto, criticando lo que consideraron errores y proponiendo alternativas de mejora. Sin embargo, aseguró que al “pasar raya”, el presupuesto “deja gusto a poco”.
“Es un presupuesto incómodo de defender para el gobierno porque confirma el incumplimiento de la palabra empeñada en campaña. No se cumple con no subir impuestos, ni con no crear nuevos impuestos, ni con la promesa de los 2.000 policías, ni con los recursos para la universidad o la UTEC”, afirmó el legislador.
El diputado también cuestionó la previsión de reducción del déficit fiscal que plantea el Ejecutivo, señalando que “es difícil de creer” que pueda bajarse de 4,1% a 2,6%, tomando como referencia los resultados de anteriores administraciones frenteamplistas.
Asimismo, advirtió que el aumento del gasto y la creación de nuevos impuestos pueden terminar “espantando la inversión” y afectando la estabilidad económica del país. “Este presupuesto plantea un aumento del gasto público del 10% en términos reales, una base de gastos igual a 2024 con incrementos progresivos y una estimación de crecimiento del 2,4% del PBI, cuando el promedio histórico del país es de 1%. Es un escenario poco realista”, sostuvo.
Echeverría criticó la introducción de tributos como el Impuesto Mínimo Global a las Multinacionales, cambios en el IRPF, el IVA a compras en el exterior y medidas de tributación a no residentes, afirmando que se trata de “impuestos de recaudación marginal que generan desincentivos” y atentan contra la seguridad jurídica.
El legislador por Maldonado aseguró además que las nuevas disposiciones “pueden afectar la reputación y confianza internacional” del país, alertando que Uruguay podría perder su condición de polo atractivo para las inversiones. “La confianza perdida no se recupera. Este presupuesto puede ser un punto de inflexión hacia el declive como destino de inversión. Es pegarse un tiro en el pie gratuitamente”, enfatizó.
En su intervención, Echeverría recordó que organismos como el Banco Mundial destacaron a Uruguay por su estabilidad tributaria y jurídica, condiciones que -según dijo- “se ven amenazadas por este rumbo fiscal y tributario”.
“No somos nosotros los que acuñamos el término ‘kirchnerismo tributario’, son los propios inversores que hoy se alejan del país. Caen los depósitos de no residentes, bajan las ventas inmobiliarias y se liquidan bonos estatales. Eso es lo que verdaderamente daña la economía y la confianza”, advirtió.
“Estamos a tiempo de evitar un daño irreparable. No tomen este camino, porque nos vamos a terminar arrepintiendo”, concluyó Echeverría.
































































