La muerte violenta de un trabajador de reparto volvió a encender las alarmas sobre las condiciones en las que miles de personas desarrollan su labor diaria en las calles. En este contexto, repartidores vinculados a la plataforma PedidosYa se movilizaron en reclamo de mayor seguridad y mejores condiciones laborales, tras el homicidio de un colega que conmocionó al sector.
El hecho ocurrió en la intersección de Yaguarón y Colonia, donde un trabajador venezolano de 62 años fue apuñalado durante una discusión de tránsito con un hombre de 30 años. La agresión, perpetrada con un arma blanca, derivó en la muerte del repartidor y generó una inmediata reacción entre sus compañeros. El agresor se dio a la fuga tras el ataque, pero fue detenido poco después, luego de intentar engañar a la Policía, según surge de la investigación.
La situación desató una fuerte respuesta de la Unión de Trabajadores de PedidosYa, que denuncia un escenario cada vez más hostil para quienes trabajan en la vía pública. Desde el colectivo aseguran que las amenazas por parte de conductores son frecuentes y que existe una creciente preocupación por la presencia de armas en la calle.
“Hay un número importante de personas en vehículos que están armadas, no solo con cuchillos sino también con armas de fuego”, advirtieron desde la organización, señalando además un deterioro en la convivencia social y una preocupante escalada de violencia cotidiana.
La dirigente sindical Claribel Blanco fue contundente al referirse al caso, reclamando que la Justicia actúe con firmeza. “El homicida tiene que pagar lo que tenga que pagar de acuerdo a las normas vigentes. Esto no puede tratarse como un caso aislado”, expresó, en referencia a lo que consideran una problemática estructural que afecta a todo el sector.
El respaldo del PIT CNT también se hizo sentir, sumando presión para que se adopten medidas concretas que garanticen la seguridad de los trabajadores de plataformas digitales, un sector que ha crecido exponencialmente en los últimos años, pero que aún enfrenta importantes desafíos en materia de regulación y protección.
La movilización no solo buscó justicia por el trabajador fallecido, sino también visibilizar una realidad que, según denuncian, se repite a diario: jornadas extensas, exposición constante a riesgos y escaso respaldo ante situaciones de violencia.






















































