Miguel Abella, reconoció que la problemática de las inundaciones en la rambla de Punta del Este es un tema histórico que permanece sin una solución estructural desde hace al menos tres décadas.
Durante declaraciones realizadas en la Torre Ejecutiva, en el marco de la presentación del Grupo Fasano como nuevo propietario del Enjoy, el jefe comunal explicó que el crecimiento sostenido de la zona ha dejado obsoletos los sistemas de drenaje pluvial existentes.
Según indicó, la infraestructura actual “no está dando para drenar el agua”, lo que provoca que, ante cada episodio de lluvias intensas, distintos tramos de la rambla se vean anegados, afectando tanto la circulación como la imagen del principal balneario del país.
Abella fue claro al señalar que se trata de una solución costosa, pero inevitable. “Hay que buscar de una vez por todas qué es lo que hay abajo y sacar esa agua”, expresó, en referencia a la necesidad de realizar estudios en profundidad y ejecutar obras de gran escala que permitan resolver el problema de raíz.
La situación, que se repite cada vez que se registran precipitaciones significativas, ha generado reclamos de vecinos y comerciantes, así como preocupación en el ámbito turístico, dado el impacto que tiene sobre una de las zonas más emblemáticas del departamento.
El intendente subrayó que el desafío radica en adaptar la infraestructura a la realidad actual de la ciudad, marcada por un crecimiento urbano acelerado, y avanzar en una solución definitiva que deje atrás décadas de intervenciones parciales.
Las declaraciones vuelven a poner en agenda una problemática estructural que, pese a su antigüedad, sigue sin resolverse en uno de los puntos más visibles de Punta del Este.


































































