La idea surgió en las eliminatorias del 2006. Unos amigos egresados del Colegio Alemán de Montevideo resolvieron viajar a la copa del mundo que se disputaría en Alemania para cumplir el sueño de ver juntos un mundial. Había otros excompañeros de clase que vivían en ese país, así que la idea resultaba atractiva desde todo punto de vista.
Pero surgió un imprevisto que nadie podía imaginar: Uruguay quedó eliminado por penales en el repechaje contra Australia. Fin del sueño mundialista celeste. Sin embargo, el grupo de amigos tenía los pasajes comprados y decidió seguir adelante con la aventura.
“Fuimos con camisetas que tenían frases célebres del fútbol uruguayo traducidas al alemán. Una decía ‘Matemáticamente tenemos chance’, otra ‘La ñata contra el vidrio’, y otra ‘Danke Paco’, que significa ‘Gracias Paco’”, explicó a Portada Pablo Aiscar, integrante del grupo que reúne a una decena de hombres, entre ellos su hermano Martín, que vive en Maldonado. En la parte de atrás, todas las camisetas tenían el número 5 del legendario capitán de Maracaná, Obdulio Varela,
La frase “Gracias, Paco” apareció luego de la clasificación de Uruguay en el tablero electrónico del Estadio Centenario, haciendo referencia al empresario futbolístico Francisco “Paco” Casal.
Para ese mundial, la barra que no tendría nombre “oficial” hasta después del torneo, estaba integrada por ocho amigos. Seis de ellos recorrieron 7.500 kilómetros en auto por distintas ciudades alemanas y volvieron a Uruguay luego del partido por cuartos de final entre Inglaterra y Portugal.
Cuatro años después, empezaron a prepararse para el Mundial de Sudáfrica, que tenía la dificultad de ser un viaje lejano y costoso. Aiscar trabajaba en una aerolínea —luego siempre estuvo vinculado a agencias de viajes— y consiguió pasajes con facilidades. En el del 2010, el mundial más recordado por todos los uruguayos, fue al que concurrieron menos asistentes de la “Barra Dake Paco” (@barradankepaco). Llegar hasta Sudáfrica les demandó dos días y medio, pero valió la pena: fue por lejos el más emotivo, recordó Aiscar.
“Fue el Mundial más emotivo porque nos encontramos todos los uruguayos. Fuimos cinco y al final estábamos mi hermano Martín y yo”, recordó.
La Copa del Mundo del 2014 en Brasil fue la más concurrida por la “Barra Danke Paco”, porque otros amigos y familiares se sumaron debido a la cercanía geográfica con Uruguay. Aiscar concurrió al recordado partido contra Inglaterra, el de los goles de Luis Suárez luego de la lesión que parecía que lo dejaría fuera del torneo. Se dio el gusto de verlo con su padre.
En 2018, para el Mundial de Rusia, la “Barra Danke Paco” tuvo su mayor asistencia. Como sucedió en otros destinos, alquilaron casas o apartamentos; algunos viajes internos los hicieron en tren y otros en avión. Era un destino desafiante, donde pasaban del calor extremo al frío polar, según la ciudad en la que se encontraban.Aiscar nunca vio una organización similar a la que se encontró en Rusia.
Los pobladores de las ciudades tenían dos horas por día en sus jornadas laborales para asistir a turistas, por ejemplo, con las líneas de metro o cómo llegar a lugares. “Lo organizaron notable, para que el hincha pasara bien”, recordó.
También de ese mundial recuerda el segundo gol de Edinson Cavani al Portugal de Cristiano Ronaldo. “Ese equipo estaba para un más. Pero nos cruzamos en cuartos de final con Francia, que fue el mejor equipo y ganador del Mundial”, agregó.
Para el Mundial de 2022 en Qatar, la “Barra Danke Paco” ya tenía aceitada la forma de reservar pasajes, sacar entradas y elegir el mejor alojamiento. Catar era carísimo, así que alquilaron un apartamento en Dubái y viajaban los días de partido.
Esa copa fue la peor por varias razones: no solo por el resultado deportivo, ya que Uruguay no pasó la fase de grupos, sino por las dificultades propias de Qatar. Desde los problemas para conseguir alojamiento, el impedimento para consumir alcohol u organizar los asados tan característicos del grupo.
Esta mañana, la “Barra Danke Paco” amaneció en Fort Lauderdale, a unos 50 kilómetros de Miami, con el ritual previo a cada partido de la celeste, esperando el partido de Uruguay contra Arabia Saudita, que comienza hoy a las 19:00 hs.
El día arrancó con las estrofas del Himno Nacional interpretado por Emliano Muñoz y “El Zurdo” Bessio. Aiscar reconoce que no es su versión preferida, pero una vez la escucharon, a Uruguay le fue bien, y quedó como cábala. Luego, mientras comen un asado, suena una playlist mundialista.
Aiscar es muy cabalero. La noche anterior separa la ropa que va a usar en el partido y la coloca junto a una camiseta del 2007 firmada por jugadores uruguayos, junto a una vela encendida. Hoy usará, como el resto de la barra, una camiseta como la de la selección, con algunos cambios, como el escudo mundialista y la leyenda “Danke Paco”.
En la valija de Aiscar hay varias camisetas, entre ellas la de Deportivo Maldonado, con la que viajó en el avión rumbo a Miami. Se la regaló “Pochocho Fernández”, un médico de Rocha amigo de él, padre de Joaquín, el defensa que juega en el primer equipo fernandino.
Si bien Aiscar es hincha de Peñarol, en su familia todos son simpatizantes de Deportivo Maldonado. Su tío Juan Carlos Bayeto fue alcalde de Maldonado y presidente del club; y su hermano Fernando jugó en el equipo, junto al exfutbolista de Peñarol Gabriel Cedrés.
Luego del partido de hoy, la “Barra Danke Paco” seguirá en Fort Lauderdale, a la espera del segundo partido en Miami, el 21 de junio contra Arabia Saudita. Luego se subirán a un avión rumbo a Guadalajara, donde reservaron un apartamento, a la espera del enfrentamiento contra España, el 26 de junio. El futuro dependerá del desempeño del equipo de Marcelo Bielsa, pero todos están confiados en que continuarán para la próxima fase.



































