La imagen circular en rojo, azul y blanco con una barra atravesada con la leyenda “Underground” es uno de los íconos de la capital británica. Su imagen se repite en las diferentes estaciones de metro y es reconocida por turistas de todo el mundo.
Detrás de esa creación realizada en 1913, está un maragato descendiente de una familia británica que se dedicó a la tipografía. Entre sus creaciones se encuentra ese logo icónico, que se puede ver en camisetas, tazas, llaveros y distintos souvenirs.
Edward Johnston nació en 1872 en el departamento de San José, en una estancia en la zona de Arazatí, en el seno de una familia británica que volvió a la tierra de sus orígenes cuando él tenía tres años. Comenzó a estudiar Medicina, pero se dio cuenta que no le gustaba, así que se inscribió en la Facultad de Artes, donde se volcó a la tipografía, convirtiéndose en uno de los grandes creadores de tipos de letras. Incluso existe una tipografía que lleva su nombre: la Johnston Sans, que es la que ilustra el metro de Londres.
Cuando se le encargó la tipografía para el metro, se le pidió que fuera un tipo de letra sencillo, reconocible y que no se confundiera con anuncios publicitarios. Con el correr de los años, el logo del metro se fue modernizando, pero siempre tomando como base el diseño de Johnston. Hasta que él no se ocupó de la tipografía, los carteles no tenían relación entre sí.
La primera línea del metro de Londres se construyó en 1851 y está vinculada a la Revolución Industrial, cuando habitantes de los pueblos británicos comenzaron a trasladarse a la ciudad en búsqueda de oportunidades laborales. En un principio eran locomotoras a vapor y luego pasaron a ser trenes eléctricos.
Hoy es la mayor red de trenes metropolitanos del mundo con 408 kilómetros de líneas, de las cuales 181 están bajo tierra. Conocido como “The Tube”, tiene 276 estaciones, 11 líneas y es utilizado a diario por tres millones de usuarios en nueve zonas tarifadas.
























































