En tan solo dos meses y medio, la Instructores de la Brigada de Guardavidas de Maldonado junto a Cardiomóvil, lleva capacitadas un cifra considerable en el marco de las acciones que tienen como objetivo reafirmar la importancia de las maniobras de resucitación cardíaca que pueden salvarle la vida a una víctima de muerte súbita.
Integrantes de la Policía y del Batallón de Ingenieros Nº 4, inspectores de tránsito; liceales de Gregorio Aznárez y Maldonado (Liceo Nº 5, Departamental y UTU); alumnos y funcionarios del Centro Universitario de la Región Este (CURE); funcionarios de los municipios de San Carlos y Maldonado; así como jueces de la Liga Máster son algunos de los que ya se sumaron a la iniciativa, según detalló el coordinador de la Brigada de Guardavidas, Carlos Curbelo.
Además, explicó se están impartiendo cursos de lunes a sábados mediante los cuales se alcanzaron casi 1100 personas.
En cuanto a la respuesta, indicó que es “excelente” y agregó que “en estos grupos hay otros contactos y nos llaman para que también le demos el curso”.
Curbelo adelantó que “en el mes de setiembre vamos a tener la Semana del Corazón y tenemos previsto realizar un acto para entregar los certificados a quien asistieron a estas capacitaciones con la presencia de autoridades”.

Según información difundida por el Ministerio de Salud Pública en Uruguay, una de las primeras causas de muerte es la cardiovascular y un alto porcentaje de estas son por muerte súbita del adulto (paro cardíaco de presentación brusca e inesperada). La mayoría de los episodios suceden fuera de hospitales: en hogares, lugares de trabajo o espacios públicos. Esta situación puede ser evitable a través de la prevención de los factores de riesgo cardiovasculares, y en caso de producirse, si se inicia rápidamente la cadena de supervivencia, bien planificada e implementada, las chances de supervivencia sin secuelas aumentan drásticamente, de menos de 6 % a más de 50 %, (incluso 74%, en programas de acceso público a la desfibrilación automática).
Estos datos evidencian lo fundamental que es la comunidad en la cadena de supervivencia, como testigos presenciales, teniendo que iniciar de manera inmediata las primeras medidas: reconocimiento del paro cardíaco, llamar a una ambulancia y pedir DEA (app CERCA), realización de masaje cardíaco y uso del DEA y termina con la asistencia de una emergencia móvil.






















































