Durante su breve discurso, y luego de haber participado de la apertura de la LXV Cumbre del Mercosur que se celebró en Montevideo, el mandatario insistió en su propuesta para promover el libre comercio, sin restricciones, ante los jefes de Estado países miembros, y rechazó la posibilidad de irse del bloque regional.
“Un mercado común regional es un instrumento al servicio del desarrollo económico de sus países integrantes. Los países lo forman libremente con el objetivo de que le rinda un rédito particular a cada uno. No es una imposición inalterable, es un instrumento libremente elegido”, insistió durante la ceremonia de asunción a la presidencia del bloque.
«Desde 1995, hasta el presente, la participación en el comercio intrazona de todos los países, exceptuando Paraguay, se redujo significativamente, siendo Argentina y Uruguay los casos más notorios. Tener aranceles tan altos encarece la vida de todos nuestros ciudadanos y les niega la oportunidad de adquirir mejores bienes, a mejores precios, es decir, les niega la posibilidad de mejorar su calidad de vida. No es casualidad que – desde mediados de los 90 hasta el presente – la incidencia del Mercosur, en el comercio mundial, se ha reducido del 1,8% al 1,6%. Consolidarnos en un bloque común no sólo nos hizo crecer, sino que nos ha perjudicado, mientras vecinos – como Chile y Perú – se abrieron al mundo y entablaron acuerdos comerciales con los protagonistas del comercio global, nosotros nos encerramos en nuestra propia pecera tardando – más de 20 años – de cerrar un acuerdo con el que – hoy – festejamos, que aún dista de ser una realidad» sostuvo.
Tal y como lo hizo en la apertura, volvió a mencionar la idea de revisar el arancel externo común, que consideran “excesivamente alto”, por lo que planteó la propuesta para ajustarlo a estándares internacionales, “asegurando una inserción más competitiva, en los mercados globales”.
“Nuestra presidencia explorará un régimen de mayor flexibilidad y autonomía comercial para los integrantes del bloque, para que cada uno pueda instaurar acuerdos comerciales que les resulten convenientes, para que cada país pueda determinar hasta dónde sí y hasta dónde no, haciéndose eco de las necesidades de su propia población, entendiendo que el bloque se beneficia del beneficio de sus integrantes”, aclaró al respecto.






















































