Pablo Menoni concurrió junto a integrantes de esa secretaría de Estado a la Comisión de Turismo de la Cámara de Representantes, donde explicó que en 2025 llegaron al país 3.604.488 visitantes y que el ingreso de divisas fue de US$ 2.040 millones.
“En lo que tiene que ver con las cifras en particular, respecto a 2024 hubo un crecimiento del 16 % del ingreso total y un 8 % del gasto por persona. Repito: 16 % del ingreso total, o sea, esos US$ 2.040 millones corresponden a un 16 % respecto al año anterior, y un 8 % del gasto por persona”, dijo el ministro Menoni. Aclaró que esos números son superiores “a los de la celulosa, a los de la soja, comparables a los de la carne bovina; solo por poner algunos de los servicios exportadores de productos, y son mayores a todos los servicios exportadores”.
De todas maneras, señaló el jerarca, hay dos elementos que “preocupan” a las autoridades: la llegada de turistas de Brasil y el gasto en la promoción que hace Uruguay.
“Durante 2024 nos visitaron menos de 500.000 brasileños”, dijo el ministro y planteó que solo en San Pablo hay más de 50 millones de brasileños, cifra que trepa a 70 millones si se incorpora la zona más al sur de ese estado. Para llegar a ese público, señaló Menoni, es necesario mejorar la conectividad con Brasil.
El ministro Menoni habló de la otra preocupación que tiene esa secretaría de Estado, que es la promoción turística. “Déjenme ponerles como ejemplo un ranking sobre el gasto en promoción por cantidad de turistas que vienen, en el que lamentablemente estamos en último lugar. Este lo encabeza Brasil, que tiene un gasto en promoción anual de entre US$ 60 millones y US$ 80 millones y recibe entre 6 millones y 10 millones de turistas del exterior; es decir, un gasto por turista del orden de los US$ 10. En segundo lugar está Chile, que gasta aproximadamente US$ 8 por turista, y en el último lugar de la tabla estamos nosotros, los uruguayos, con un gasto por turista que viene del entorno, a veces un poquito más, a veces un poquito más, de US$ 1. Es decir, las mayores preocupaciones son dos: la primera es que tenemos que incrementar la cantidad de brasileños que ingresan, y la segunda, ese gasto en promoción. Si pudiéramos romper ese techo al que estamos llegando del entorno de los 3,5 millones, 3 millones y poquito de visitantes implicaría generación de trabajo”, dijo el jerarca.
























































