Marcelo Bielsa brindó su última conferencia de prensa como entrenador de la selección uruguaya, luego de la eliminación de Uruguay del Mundial 2026. En su despedida, el técnico argentino asumió la responsabilidad por el fracaso deportivo, aseguró que no encuentra excusas para el resultado obtenido y agradeció el respaldo recibido durante su gestión.
Durante la conferencia realizada este martes 30 de junio en el Estadio Centenario, Bielsa reconoció que el desempeño de la Celeste estuvo muy por debajo de las expectativas y admitió la decepción que provocó entre los hinchas.
«Si yo tengo la obligación de calificar la actuación del equipo dirigido por mí, creo que hemos decepcionado a los aficionados. Es una frustración muy grande. Era totalmente imprevisto y la posición final nuestra era difícil de imaginar», expresó.
El entrenador sostuvo que la responsabilidad recae exclusivamente sobre su conducción del equipo y afirmó que la calidad del plantel era suficiente para obtener mejores resultados.
«Yo no puedo justificar la posición que obtuvimos. La gestión que hice de los recursos con los que contaba y la calidad de los jugadores disponibles no fue suficiente», señaló.
Bielsa aseguró que tanto el cuerpo técnico como los futbolistas hicieron el máximo esfuerzo durante todo el proceso, aunque reconoció que eso no alcanzó para cumplir el objetivo. Además, manifestó que no cree que haber tomado decisiones diferentes hubiera cambiado el desenlace.
En otro tramo de la conferencia, el técnico destacó el respaldo permanente que recibió por parte de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y el apoyo del público durante todo su ciclo.
«El apoyo que recibí tiene que ver con la estructura que la AUF puso al servicio de mi tarea, que fue impecable. La relación con el público la sentí siempre cercana y de apoyo», afirmó, al tiempo que remarcó que nunca sintió que le faltaran herramientas para desarrollar su trabajo.
Bielsa también reveló algunos cambios que realizó en su metodología a pedido de los propios futbolistas. Explicó que originalmente pretendía dividir al plantel en dos grupos durante los entrenamientos para brindar una atención más personalizada, pero aceptó mantener al grupo unido luego de que los jugadores le manifestaran su preferencia.
Asimismo, contó que redujo la duración de las charlas técnicas previas a las prácticas tras una solicitud del plantel, aunque reconoció que esas modificaciones no fueron suficientes para mejorar el rendimiento del equipo.
Respecto a las versiones sobre una supuesta interna en la selección, Bielsa fue tajante al negar conflictos con los jugadores o intermediaciones externas.
«Nunca hablé con un periodista fuera de las conferencias de prensa ni recurrí a dirigentes para transmitir mensajes al plantel. Siempre hablé directamente con los jugadores», sostuvo.
En el cierre de su comparecencia, el entrenador confesó que la despedida le resulta especialmente dolorosa por las expectativas con las que asumió el proyecto y por no haber podido alcanzar los resultados esperados.
«No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo alcanzó solo dos puntos de los nueve. Si yo quedo bien o mal, son cosas que no manejo y sobre las que no puedo opinar», concluyó.



































