Funciona desde diciembre y vino para que la música dejara de ser un debe en la noche esteña. Luego de acordar con la Intendencia, que hace dos años realojó la última casa en ese lugar, donde existía un asentamiento, la recuperación de un espacio público para el disfrute fue una obsesión.
Entre ellos la denominación de zona joven estuvo desde el primer día en carpeta para generar un lugar donde escuchar música o hacer una gran fiesta dejara de ser un problema.
A raíz de varias propuestas nación Open Park, fruto de la fusión de 4 productoras distintas que deseaban hacer varias fiestas. La unión, con apoyo departamental, dio nacimiento a una carpa gigante donde están previstas hasta findes de enero 8 fiestas que abrazan diversos gustos musicales.
El lugar donde antes se veían casas precarias, luego del realojo en viviendas dignas, pasó a ser un lugar de encuentro. Desde la hora 00:30 automóviles desfilan y se dan cita en el lugar que tiene claramente diferenciadas las diversas entradas según el costo abonado.
Largas filas esperan el ingreso, para el cual son cacheados previamente. Se puede ingresar en zona VIP, Vip tradicional o generales.
Una suerte de mini pub espera a quien entra. Allí es una zona más calma, no exenta de buena música, que se hace sentir varias cuadras antes. En esa parte se puede disfrutar de una cerveza o diversos tragos.
El ingreso a la carpa, por el lateral izquierdo lleva a la exclusiva VIP. Dividido en varias estaciones, quien accede, puede encontrase con mini living con capacidad hasta para 8 o 10 personas. Se puede tomar algo o bailar, todo bajo la atenta mirada de los organizadores que lucen camisetas que rezan Staff o Seguridad.
Es que noche tras noche se dan cita en el lugar entre 4.000 y 4.500 personas según comentó a Portada el integrante de una de las productoras, Agustín Clark.
La zona Vip tiene un piso superior desde donde se ve la totalidad de la pista y la ambientación se basa en pantallas LED y diversas luces que ambientan la noche.
En la parte general está la mayoría de la carpa donde ingresa el público. También dotada de seguridad y separada por vallas, quienes asisten pueden bailar, tomar algo o disfrutar la noche.
Alvaro Quartino, cabeza de la fusión de todos los proyectos en uno solo, comentó a Portada que hacía falta esta movida para Punta del Este y señaló que este tipo de fiestas vino para quedarse.
Sostuvo que el lugar es ideal porque combina bosque, está apartado para evitar ruidos molestos a vecinos, cerca del río, amplio y al aire libre. Auguró que para 2023 se pueda dar una mirada a la conectividad que es lo que estaría faltando, dado que al finalizar las fiestas se hace complejo para los jóvenes, poder conseguir en que volver.












































