Los peritos Gabriel Barreiro y Álvaro Trindade, afirmaron que “en el cambio de senda en el tramo final del trayecto, (el chofer) se duerme, no logrando un estado de plena vigilia al despertar”.
El diario El País publicó los resultados que el Departamento Médico Criminológico del Instituto Técnico Forense (ITF) reaizó al chofer quien anteriormente había despachado tres versiones de lo sucedido, ausencia de frenos, amnesia del último viaje y no recuerdos hasta encontrarse en el CTI.
Según consigna el medio montevideano y confirma Montevideo Portal en el análisis de los registros de las cámaras del vehículo muestra que desde aproximadamente una hora antes de los hechos el trabajador mostraba indicios de un “marcado estado de fatiga y somnolencia”. Esta situación “se sostiene durante el transcurso del recorrido, intensificándose a medida que pasa el tiempo”, detalla el texto, que detalla que a las 06:50 horas “se refriega rostro y ojos, durmiéndose por un instante”. Más tarde, a las 7:15 y a las 7:25, se “le desplomaron” sucesivamente ambos brazos.
“A criterios de estos peritos, no logró obtener un estado de vigilia pleno, impidiéndole actualizar e integrar de forma adecuada los estímulos externos e internos en el campo de la conciencia”, se lee en el reporte.
Las pericias constataron que el hombre no había consumido alcohol y drogas, y él manifestó que la noche anterior había dormido bien.
Ante la consulta del fiscal del caso acerca de si alguna patología había provocado el accidente, los peritos fueron concluyentes. En el informe se establece que el individuo “no presentaba una patología mental alienante que le alterase su juicio crítico o impidiese reconocer su situación”.
























































