El prefecto del Puerto de Punta del Este, Sebastián Sorribas, adelantó que la próxima temporada estival se perfila con un importante marco de público, similar o incluso superior al del verano pasado, impulsada por los reiterados fines de semana de altas temperaturas y la creciente concurrencia de personas al principal balneario del país.
“Esperamos un verano igual al año pasado, con abundante público o inclusive un poquito más”. Si bien la Prefectura no maneja estadísticas propias sobre la cantidad de visitantes, la evaluación se realiza a partir de información de fuentes abiertas y del movimiento observado en la zona. “Los días de calor y el público que está concurriendo están diciendo que va a ser una temporada con buen marco de público”, afirmó.
En cuanto a los operativos vinculados al arribo de cruceros, el jerarca explicó que no se prevén cambios sustanciales, ya que se trata de procedimientos consolidados desde hace años. “Cruceros es algo que está muy tabulado, a nivel mundial. Va a tener muy poquita variante porque es un procedimiento que funciona”, indicó. En ese sentido, destacó que los dispositivos ya se encuentran coordinados con la Jefatura de Policía, la Intendencia de Maldonado y el área de Tránsito, por lo que se mantendrá el mismo esquema aplicado en temporadas anteriores.
Por otra parte, Sorribas se refirió a una de las problemáticas recurrentes del verano en Punta del Este: la presencia de perros en plazas y playas. Explicó que en años anteriores la intervención de Prefectura se centraba principalmente en casos que representaban un riesgo para la seguridad pública, como animales de gran porte o potencialmente peligrosos. Sin embargo, este verano se busca ampliar el alcance de los controles.
“La intención original previo al inicio de la temporada es controlar la totalidad de los animales que se encuentren en la playa”, señaló, recordando que un decreto vigente prohíbe la presencia de animales en playas habilitadas para baño. No obstante, reconoció que la capacidad de actuación dependerá de la disponibilidad de personal y de las emergencias que puedan surgir durante la temporada.
Como experiencia inicial, el prefecto destacó una prueba piloto realizada el pasado fin de semana, con resultados positivos. “Los propietarios entienden que hay un decreto, entienden que no pueden estar y se retiran de buena forma”, expresó. Según adelantó, estos controles se incrementarán durante el verano y se buscará sostenerlos en la medida que las circunstancias lo permitan.
“El tiempo irá de acuerdo a las emergencias que vayan surgiendo. En la medida que se pueda se va a mantener, pero no depende tanto de nosotros, sino de cómo se dé la temporada”, concluyó Sorribas.

































































