La medida presentada por el diputado blanco Pedro Jisdonian propone agregar al delito de daños penas de tres meses de prisión a dos años de penitenciaría a quienes pinten o hagan pegatinas sin autorización de los propietarios.
Jisdonian dijo que la propuesta contempla agravantes cuando se trate de edificios públicos como escuelas, hospitales, templos y cementerios.
Entre los agravantes se incluyen el hecho de que sean realizados por más de una persona, que se trate de pintadas que inciten a la discriminación, el odio o el desprecio, y que generen un daño tan grande que demande una intervención de especial entidad para repararlo.
“Todo esto afecta a la ciudad y va contra lo que muchos hacen para mantener sus negocios”, explicó el legislador.
Los cambios previstos en el Código Penal toman como referencia legislación internacional. Jisdonian aclaró que quienes tengan autorización de los propietarios para pintar o colocar cartelería en las fachadas sí podrán hacerlo.
El diputado sostuvo en la exposición de motivos de la iniciativa que los distintos gobiernos departamentales destinan fuertes erogaciones económicas para mantener en buen estado las ciudades, y que eso se ve afectado por este tipo de daños.
En declaraciones a la prensa, dijo que no se puede considerar que cualquier pintada sea arte y señaló que hoy se cuenta con mecanismos de contralor, como las cámaras de videovigilancia, para identificar a los responsables.
























































